Olor a Dinero/Feliciano J. Espriella

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Olor a Dinero/Feliciano J. Espriella

PESE A TODO, MÉXICO RESISTE

El 2026 arranca con bajo crecimiento, presiones externas y riesgos fiscales, pero también con sectores que demuestran que México puede resistir y avanzar si se construye certidumbre jurídica y una estrategia económica clara.

La economía mexicana entra a 2026 con la vista puesta en un horizonte nublado, obligada a avanzar entre riesgos externos, debilidades internas y un crecimiento que se mantiene obstinadamente bajo. No estamos ante una crisis abierta ni ante un escenario de bonanza: estamos ante una economía que ha aprendido a resistir golpes, pero que todavía no encuentra el impulso que la lleve a un crecimiento sostenido y menos vulnerable. La tarea para este año es clara: convertir esa resistencia en estrategia.

Uno de los principales retos es el crecimiento económico. Las proyecciones más serias lo ubican entre 0.8% y poco más de 1%, lo cual habla de una recuperación frágil y sin motores robustos. El nearshoring, que se había vendido como la gran carta ganadora de México, avanza con lentitud. No por falta de interés internacional, sino por un problema que arrastramos desde hace años: la incertidumbre jurídica que frena decisiones de inversión. Las empresas no suelen apostar en terrenos movedizos, y México no ha terminado de despejar sus dudas regulatorias.

En inflación, el panorama es menos hostil. Se espera que el índice general converja hacia la meta del 3% para el tercer trimestre de 2026. Sin embargo, debajo de esa apariencia de estabilidad persisten tensiones: la inflación subyacente sigue terca, los servicios mantienen precios presionados y la aplicación de impuestos “saludables” —a refrescos y tabaco— podría generar pequeños picos inflacionarios en el corto plazo. A ello se suma el efecto de los aranceles a productos chinos, que inevitablemente se trasladarán a precios en ciertos sectores. Con ese telón de fondo, Banxico probablemente mantendrá una postura prudente y cierre el año con tasas cercanas al 6.5%.

El tipo de cambio es otro actor clave. La estabilidad alrededor de los 18 pesos por dólar está lejos de ser un ancla sólida; funciona más como una frontera psicológica. El peso ha mostrado fuerza, pero depende en buena medida del diferencial de tasas con la Reserva Federal y de los movimientos geopolíticos rumbo a la revisión del T-MEC. Un solo mensaje desde Washington puede alterar el tablero financiero mexicano en cuestión de horas.

Precisamente ahí radica uno de los riesgos más serios de 2026: la renegociación del T-MEC. El tratado dejó de ser un acuerdo comercial para convertirse en un instrumento de presión geopolítica. La administración de Donald Trump ya lo ha demostrado: usará cada revisión como oportunidad para exigir concesiones en materia de migración, seguridad y reglas de origen. El fantasma del “T-MEC zombi” —vigente en lo comercial, pero muerto como estrategia de integración— está sobre la mesa.

A nivel interno, el reto más grande sigue siendo Pemex. Su deuda exorbitante continúa drenando recursos fiscales y limitando el margen de maniobra del gobierno. Es el pasivo que condiciona toda la política económica del país y que presiona la calificación crediticia nacional. En paralelo, el mercado laboral vive su propia paradoja: creación de empleo formal por ajustes administrativos y una informalidad real superior al 55%, que lastra productividad y bienestar.

Aun así, existen oportunidades reales. El turismo tendrá un impulso inédito por la Copa Mundial 2026. La modernización financiera —con instrumentos como la CCV— promete fortalecer la liquidez interna. Y la expansión de las fintech impulsa una mayor inclusión financiera, siempre que la regulación acompañe el desarrollo tecnológico.

En resumen, México resiste. Pero resistir no basta. El desafío del gobierno de Claudia Sheinbaum será transformar esa resiliencia en una estrategia económica capaz de atraer inversión, fortalecer instituciones y blindar al país ante los sobresaltos externos.

Me despido con un comercial: sintonicen a las 6:10 AM, “La Caliente” 90.7 FM., el colega y amigo José Ángel Partida me abre un espacio en su noticiero en el que comentaremos con más detalle esta columna. ¡No se lo pierdan!

 

Por hoy fue todo, gracias por su tolerancia y hasta la próxima.