CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Dos buques militares cargados con 841 toneladas de ayuda humanitaria zarparon este domingo del puerto de Veracruz con rumbo a Cuba, para entregar víveres y bienes de primera necesidad a la población civil, que está sufriendo las consecuencias del bloqueo del suministro de combustible impuesto por el gobierno estadunidense de Donald Trump.
Los buques transportan 536 toneladas de leche líquida, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz, atún en agua, sardina y aceite vegetal, así como artículos de higiene personal, y otras 277 toneladas de leche en polvo, y tienen previsto llegar a la isla en cuatro días, según informó la Cancillería.
El gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum Pardo emitió un boletín con un tono muy cauteloso para justificar su acción sin provocar el enojo del primer círculo de Trump, que pretende asfixiar a la muy dañada economía de la isla para provocar el derrumbe del gobierno de Miguel Díaz-Canel y sustituirlo por un régimen afín a Estados Unidos.
La Cancillería mexicana enmarcó el envío de víveres en la “tradición solidaria” de México con los pueblos de América Latina “y en particular con el pueblo de Cuba”, y recalcó que el país ha enviado ayuda a distintos países que han requerido apoyo como en el caso de los incendios en California, en Estados Unidos.
El gobierno mexicano también insistió en que la ayuda humanitaria está destinada a la “población civil de la isla de Cuba”, y evitó mencionar al gobierno cubano, ya que los anticastristas más virulentos de Estados Unidos aseguran que los programas internacionales de Cuba son acaparados por el gobierno, como el envío de combustible –la administración Trump logró que Pemex dejara de suministrar gasolina a la isla– o la contratación de médicos cubanos.

