QUIÉN TRAICIONA A QUIÉN
La dirigente del PRI en Sonora, Lupita Soto, sentenció a través de su cuenta de X, que quienes traicionan a ese partido tienen abierta la puerta para ser expulsada; todo indica que la advertencia fue para quienes, como José Encarnación Alfaro, ahora operan para eso que llaman Maciso, un “Frankenstein” que pretenden armar con los restos del PRD y parece que también con militantes del PRI a los que intentan afiliar.
El llamado de Lupita Soto, es un mensaje que deja entrever la difícil situación por la que atraviesa el PRI, no solamente en Sonora, también en el resto del país y donde todo indica está sufriendo una de las más grandes migraciones de militantes en toda su historia.
El PRI es el partido que mayor rechazo refleja en las encuestas; al final su desgaste es enorme y todo indicaría tiene una enfermedad terminal que lo pueden llevar a desaparecer, sea porque pierda lo que le queda de credibilidad electoral, sea por fugas o por la inanición política y social en la que ahora se encuentra.
Pero si se trata de echar culpas y señalar traidores, la dirigente del PRI en Sonora, lo primero que debe hacer antes de buscar afuera, es mirar adentro y levantar la mira para entender que el problema principal lo va a encontrar en un dirigente nacional cuya intención no es que el partido crezca, sino empezar a lucrar con las derrotas.
Así como lo oye: lucrar con la derrota.
Es un magnífico negocio tener partidos “franquicias”, esos de los que se apodera un grupo y lo utiliza para negociar posiciones, aprobar proyectos legislativos o encumbrar a los amigos a las posiciones camerales para desde ahí tener un pequeño coto desde donde negocian con el gobierno en turno para darles los votos que requieren en situaciones delicadas o iniciativas complicadas.
La traición en el PRI puede que esté en esos a los que ahora señala Lupita Soto; pero el traidor más grande es Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas; él se encargó de apoderarse de una dirigencia nacional violentando estatutos; fue “Alito” Moreno quien expulsó del PRI a quienes tuvieron la osadía de enfrentarlo y decirle su mal actuar.
Es “Alito” Moreno quien encabezó la división que terminó por desintegrar al PRI y lo mandó a una posición electoral donde no tiene peso político y sus opiniones son ignoradas o intrascendentes.
Más allá de la gestión negativa, es muy poco de lo bueno que se puede hablar de esta dirigencia nacional; sus comités estatales sobreviven con lo mínimo; la intención de voto que manifiestan las encuestas apenas llegan al 8 por ciento, una cifra ínfima que deja ver el rechazo ciudadano que se acrecienta y todo eso es producto de una dirigencia nacional que se armó con “cuates”.
En el PRI también terminaron por copiar la tesis lopezobradorista de: “90 por ciento de lealtad y 10 por ciento de capacidad”, lo que ahora importa es rendir pleitesía al dirigente nacional del Partido antes que analizar y reflexionar si el camino marcado por esa misma dirigencia es el correcto.
Sin trabajo en tierra, con un rechazo popular generalizado y con una dirigencia que perdió el rumbo y ya no les importa ganar elecciones sino lograr posiciones al amparo de las leyes electorales, lo que vemos es un partido que camina sin saber a dónde va.
Lo anterior nos lleva a concluir que la traición no es exclusiva de aquellos que ahora intentan restarles militantes, la verdadera traición, la que importa y cuesta mucho más, es la de una dirigencia nacional a la que le interesa la posición pero no lo que suceda con la militancia.
Esa dirigencia que se olvidó de las causas sociales, que es incapaz de armar un proyecto político que genere interés en los ciudadanos, que no tiene representación territorial y que hundido en es pantano electoral intenta culpar a otros de las decisiones erróneas que toma una dirigencia nacional perversa y mal intencionada.
CARTAS EN NL… Aunque causó ruido, al final se impuso la lógica y la dirigencia nacional de Movimiento Ciudadano anunció que sus dos cartas principales para la gubernatura de Nuevo León son Mariana Rodríguez y Luis Donaldo Colosio Riojas.
Colosio Riojas fue mencionado como un activo de MC para venir a Sonora y competir por la gubernatura; pero era una idea descabellada; no porque se trate de un político con un perfil mal evaluado, su principal problema es el desarraigo de la tierra que dicen lo vio nacer.
Al final de impuso la cordura y la lógica, por ello es que MC lo quiere en Nuevo León, donde ha construido una carrera política de relativo éxito y donde es una figura identificada y reconocida por el electorado.
REFORMA… Manlio Fabio Beltrones presentó ayer su iniciativa de reforma en contra de la sobrerrepresentación legislativa; con el argumento de que los partidos deben recibir los espacios logrados con votos y nada más, el senador sonorense les dejó el proyecto para que sean los legisladores su procedencia.
La propuesta no es mala y tampoco es oportunista, en todo caso es oportuna porque el problema de la sobrerrepresentación es un fenómeno que en estos momentos afecta los contrapesos en el Legislativo y ese desequilibrio permite que con mayoría artificiales se aprueben iniciativas que no necesariamente tienen respaldo o consenso popular.
Pero ya se sabe que en el Congreso no cuenta mucho la importancia o la oportunidad de una iniciativa, lo que a ellos les importa es aprobar aquello que no les afecte y en este caso, es obvio que existe una afectación directa a las curules o escaño que tienen.
La iniciativa puede tener el respaldo del PAN, de Movimiento Ciudadano si logran hacer un lado la animadversión que tienen a Beltrones; pero es poco probable que la acompañe el oficialismo y en el caso del PRI, veremos si se impone la soberbia y la rechazan o si por el contrario la consideran positiva y doblando la cabeza, terminan por apoyarla.
