Por Alberto Duarte
HERMOSILLO, Son., (apro) .- Autoridades estadounidenses negaron la existencia de un sesgo político en el tratamiento del caso del gusano barrenador, como se ha señalado desde Sonora. El protocolo, que ha impedido la reanudación de la relación comercial entre ganaderos de México y compradores de los Estados Unidos dedicados a la engorda, está basado en la ciencia, reiteró a Proceso el gobierno del país vecino.
“Para tomar la determinación (que lleve a la reapertura de la frontera para el ganado mexicano), el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) está evaluando una combinación de factores que incluyen nuestro protocolo de importación basado en la ciencia, el estado de salud animal de cada estado mexicano y el grado de progreso que la autoridad agrícola nacional de México ha logrado en la implementación de nuestras recomendaciones”, informó a este medio un portavoz del USDA.
“El USDA reanudará las importaciones de ganado en el momento en que determinemos que el riesgo de introducción del gusano barrenador del Nuevo Mundo en los EE. UU. puede mitigarse adecuadamente”, reafirmó el portavoz de la dependencia estadounidense a 18 meses de la medida de contención de la plaga, misma que acumula pérdidas millonarias, para los grandes ganaderos de Sonora, y la necesidad de vender sus ranchos y cambiar de sustento, para los más pequeños.
El comentario por parte de la dependencia de los Estados Unidos derivó de una solicitud de entrevista realizada para conocer la postura oficial ante cuestionamientos recogidos por Proceso en una publicación previa, sobre la crisis ganadera que el estado de Sonora atraviesa desde noviembre de 2024, cuando el USDA informó de la suspensión de las importaciones de ganado mexicano tras la detección de la plaga del gusano barrenador en el sur de México.
Estos cuestionamientos, en particular, tuvieron origen en el presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora. Juan Ochoa Valenzuela, quien dijo a este medio que la medida fronteriza responde, en el caso de Sonora, a un tema político y no epidemiológico, toda vez que la entidad se mantiene sin presencia de la plaga desde el inicio de la contingencia, por lo que virtualmente no habría razón alguna en la región para mantener la suspensión del comercio internacional de ganado en pie.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

