DÍAZ ORDAZ Y MMH, IMPOPULARES, DIERON LA CARA; SHEINBAUM, ¿QUÉ NO ES MUY POPULAR?
EN 1970, APENAS diez días después de los trágicos hechos en Tlatelolco, el entonces impopular presidente Gustavo Díaz Ordaz tuvo la osadía de inaugurar los juegos olímpicos “México 68”, los que resultaron todo un éxito.
La rechifla de los miles de asistentes al estadio olímpico universitario fue tronante, pero aguantó el caporal. En su siguiente informe presidencial en 1969, ofreció un gesto de hombría al admitir su responsabilidad única por los sucesos del 2 de octubre, en los que murieron decenas de estudiantes durante un mitin en la Plaza de las Tres Culturas:
“Asumo la responsabilidad total, personal, ética, social, jurídica, política e histórica, sobre los sucesos de 1968”.
Díaz Ordaz –presidente de México de 1964 a 1970- también dio la cara aquel 31 de mayo de 1970, al inaugurar el mundial de fútbol “México 70”. El abucheo fue histórico y de nueva cuenta, levantó el rostro ante los 100 mil aficionados asistentes al estadio Azteca.
De esa manera, Díaz Ordaz no escapó al inicio de la redacción de la historia por su presencia en la presidencia de la república, aunque se defendió nueve años después al hablar ante reporteros al vestirse como embajador de México en España, honor que le concedió el entonces presidente José López Portillo:
“Me siento orgulloso de haber servido a México, pero de lo que estoy más orgulloso de esos seis años, es del año 1968,porque me permitió servir y salvar al país, a pesar de poner en peligro mi vida, mi integridad física, mi honor, la vida de mi familia y mi nombre en la historia”.
En aquella época se daba una intensa agitación en escuelas y en las calles que tenía como base células estudiantiles financiadas desde Rusia y Cuba. La versión oficial destacó dos aspectos: Los primeros disparos en Tlatelolco partieron de la azotea del edificio Chihuahua contra los soldados y el clima de agitación tenía como propósito el sabotaje a las olimpiadas y el derrocamiento del gobierno para instaurar un régimen comunista en México.
En 1986 México organizó su segundo campeonato mundial de fútbol. Fue el 31 de mayo de ese año que el presidente Miguel de la Madrid tuvo que tolerar un estruendoso abucheo del “monstruo de cien mil cabezas” en el estadio Azteca.
El mandatario se ganó a pulso esos gritos y silbidos. Estaba fresco en la memoria el terremoto de septiembre de 1985, cuando se pudo observar la tardanza con la que actuó el gobierno, cediendo ante el gran ejemplo nacional solidario de la ciudadanía que se aprestó a ayudar de mil maneras.
Se dijo, si el gobierno federal hubiera actuado con rapidez, miles de vidas se habrían salvado. No fue así y Juan Pueblo se cobró ese dolor con mentadas de madre al presidente.
A lo anterior habría que añadir un sexenio de extraordinarias penurias económicas, con una inflación galopante y el chantaje gubernamental y del dirigente nacional obrero, Fidel Velásquez, obligando a los trabajadores a “fajarse el cinturón” en varias ocasiones.
Aun así, De la Madrid dio la cara, convencido de su obligación presidencial de estar al frente de un evento de tal en envergadura, el que por cierto se anotó en la historia como el mejor mundial organizado.
Impensables en aquellas épocas los sondeos o encuestas para medir la popularidad de los presidentes. La única medida se mostraba en los actos públicos. El presidente Adolfo López Mateos (1958-1964-) dejó para la historia ser uno de los mandatarios más populares.
En nuestros días, las empresas dedicadas a llevar a cabo encuestas se han especializado en hacer grandes negocios, de tal manera que los resultados de los sondeos son tomados como vehículos de comercialización de la imagen de las y los gobernantes.
En el caso específico de la medición de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se ha establecido que es la mandataria más popular de la historia. Según los resultados, hace año y medio ocho de cada diez mexicanos aprobaban su gestión y los números más recientes aseguran que mantiene una popularidad del 70 por ciento.
Bueno, pero a pesar de su “gran popularidad”, la señora Sheinbaum decidió no inaugurar el campeonato mundial México 2026, ni participar en la fiesta popular que se organizó en el zócalo de la ciudad de México.
Pretextos no han faltado, pero los observadores mejor informados aseguran que no quiere pasar a la historia como Díaz Ordaz o De la Madrid, cuyos abucheos en gestas similares han sido históricas.
Hoy, al igual que en 1968, el clima de agitación se vive en las calles. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha tomado algunas avenidas principales de la capital del país e hizo el esfuerzo por tomar el zócalo y rodear el estadio “Azteca” o “Banorte” -llamado ahora por el mundial, “Ciudad de México”-, sede de la inauguración y de la celebración del primer encuentro de nuestra selección nacional.
El pasado lunes, la policía del Estado de México, aseguró 59 artefactos explosivos en 15 autobuses en los que viajaban estudiantes de Ayoptzinapa. Podemos imaginarnos el uso que le darían a esos explosivos en apoyo a la CNTE.
El gobierno federal y el gobierno de la ciudad de México enviaron a miles de agentes de seguridad para detener el avance de los manifestantes y agitadores, como ocurrió aquel 2 de octubre de 1968.
La presidenta Sheinbaum estableció que a diferencia de aquellos tiempos, no se caería en provocaciones ni se reprimiría a nadie. Pero hay otra diferencia importante: En el 68 los agitadores animaron la masacre al accionar sus armas; hoy la represión del gobierno se ha visto en el gas lacrimógeno y en la pérdida de un ojo en un maestro por ellado de los manifestantes.
EN UN RÉGIMEN intolerante y totalitario como es el que hemos comenzado a vivir en México, el poder buscará mil maneras de evitar que sus opositores adquieran mayor fuerza… Como se sabe, el Instituto Nacional Electoral tiene de plazo hasta el día último de este mes de junio para dar a conocer la autorización o el rechazo a nuevos partidos políticos…
De las cuatro opciones admitidas por haber cumplido los requisitos exigidos por la Ley para su constitución, “Somos México” representa una opción seria, cuya característica distintiva contemplaría el aglutinamiento de todo opositor a MORENA, pero no solo del PAN, del PRI o de Movimiento Ciudadano, sino también de mexicanos sin partido… Por ello resulta creíble la denuncia interpuesta ante la Fiscalía General de la República por “SomosMX” a través de su director jurídico, Carlos Ferrer…
La dirigencia de este nuevo partido detectó que MORENA tuvo la capacidad de hacer llegar hasta la Secretaría de Gobernación, el listado de la militancia, con nombres y apellidos, con el propósito de buscar, encontrar, o crear irregularidades para negar el registro de nuevo partido… > Archivo Confidencial: Ferrer dio a conocer nombres de los “morenistas” que filtraron esa lista al gobierno federal y esperan que la FGR actúe penalmente contra ellos, lo que se considera algo increíble… “SomosMX” rebasó el mínimo de 200 asambleas llevadas a cabo en los 300 distritos federales electorales en la república, pero al presentar sus respectivas actas ante el INE, éste les rechazó más de cuarenta asambleas…
Aun así, superaron las 200… En realidad, sería algo escandaloso e inconcebible que el árbitro electoral negara su registro como nuevo partido político a “Somos MX”…

