Foto: AP/Abbie Parr
SEATTLE (AP) — Las esperanzas estadunidenses de avanzar lejos en la ronda de eliminación directa del Mundial que coorganiza quedaron destrozadas el lunes, cuando Charles de Ketelaere aportó un doblete y una asistencia al triunfo de Bélgica por una goleada de 4-1 en los octavos de final.
Los Diablos Rojos desnudaron las deficiencias defensivas de los estadunidenses para instalarse en los cuartos de final. De paso, sucumbió el último coanfitrión de este Mundial que quedaba con vida, tras las eliminaciones de Canadá y México.
Aunque Estados Unidos contó con la ayuda de la decisión que hizo posible la presencia del delantero estelar Folarin Balogun, cuya suspensión por una tarjeta roja fue levantada la víspera por la FIFA de manera controversial, fue la defensa la que flaqueó.
Los zagueros estadounidenses cometieron crasos errores en dos goles durante la primera mitad. Una pifia garrafal del portero Matt Freese les regaló a los belgas un tercer gol al inicio del complemento.
Romelu Lukaku, quien entró como suplente en la segunda parte, anotó el último gol de Bélgica en el tercer minuto del tiempo añadido.

