COLABORATIVO Y ACUERDO PARA NO GOLPEAR
Una lista filtrada del gobierno del estado revela que a decenas de comunicadores no se les paga por informar, sino por callar. El monto: hasta 900 mil pesos al mes. El motivo, escrito sin pudor en la propia lista: “no golpear”.
Ayer se hizo viral en X (antes Twitter) una publicación de la periodista sonorense radicada en Estados Unidos, Dolia Estévez. En ella se muestran imágenes de varias listas, al parecer filtradas del área de comunicación del gobierno del estado, que relacionan a más de un centenar de medios y comunicadores que reciben pagos de hasta 900 mil pesos mensuales.
Los convenios entre gobiernos y medios no son, en sí mismos, el problema. Lo grave es lo que estos revelan. En la columna de “comentarios” —donde cabría esperar referencias a audiencia, circulación o cobertura— no hay nada de eso. Hay esto:
- Colaborativo y afín al proyecto del gobernador (406 mil pesos mensuales)
- Compromiso por complicado en trato (350 mil pesos mensuales)
- Colaborativo y acuerdo para no golpear (286,875 pesos mensuales)
No se paga por informar. Se paga por no incomodar.
Podría alegarse que estos montos funcionan como apoyo a un gremio mal pagado, y es cierto que muchos periodistas sobreviven con salarios miserables. Pero ese argumento se cae en cuanto se lee la condición explícita: colaborar, no golpear, “trato complicado”. No es apoyo. Es una nómina de silencio.
El contraste quedó claro en una charla reciente con un amigo empresario, director de una maquiladora con más de mil empleados. Le pedí los tres argumentos que llevaría a su consejo para justificar el sueldo de un ejecutivo:
- Mérito profesional vinculado directamente a la productividad organizacional.
- Desempeño estratégico que impulsa el éxito del negocio.
- Legitimidad basada en la creación de valor para la empresa.
Mérito, desempeño, resultados. Nada que ver con los criterios de la lista de gobierno. No pretendo satanizar a nadie —cada quien sabrá por qué firma lo que firma—, pero el paralelismo obliga a pensar:
- Para que haya corrupción, primero debe haber corruptores.
- ¿A quién le dan pan que llore?
- O, como escribió Sor Juana:
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
En este mismo espacio escribí recientemente: “Para estos críticos, parece que la libertad de expresión solo es sagrada cuando protege sus contratos publicitarios y su permiso para engañar. Ahora que se intenta empoderar al ciudadano con un Código de Ética real y mecanismos de queja efectivos, de pronto ‘la democracia corre peligro’. Menos hipocresía y más respeto a la audiencia, que ya no es el espectador ingenuo que ellos suponen.”
Pongamos los números uno junto al otro. Por un lado, cientos de miles de pesos mensuales por no hacer nada —o, más precisamente, por no hacer periodismo. Por el otro, lo que gana en la iniciativa privada quien sí carga con la responsabilidad de miles de empleados y semanas de 70 u 80 horas:
Datos estimados con base en publicaciones especializadas:
- Director general: entre 180,000 y 300,000 pesos mensuales
- Director de área (Finanzas, Ventas, RH, Operaciones): entre 130,000 y 200,000 pesos mensuales
- Gerente general: entre 100,000 y 180,000 pesos mensuales
- Gerente de área: entre 85,000 y 120,000 pesos mensuales
Un ejecutivo cobra por lo que produce. Un comunicador de esta lista cobra por lo que calla. Esa es toda la diferencia.
Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

