Detienen a red de jóvenes ladrones de criptomonedas en EU

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Detienen a red de jóvenes ladrones de criptomonedas en EU

Washington.- Lo que comenzó como uno de los mayores robos de criptomonedas en Estados Unidos terminó con una red de jóvenes detenida tras gastar en apenas un mes parte de un botín de más de 4 mil 100 bitcoins, valuado en más de 240 millones de dólares, obtenido mediante engaños de ingeniería social.

El presunto cabecilla del grupo, Malone Lam, de 22 años, originario de Singapur y quien abandonó los estudios en octavo grado, comparecerá este martes a una audiencia sobre un acuerdo de culpabilidad, lo que representará el broche de oro en la pesquisa del gobierno estadunidense.

Los cargos contra Lam y otras 17 personas evidencian una modalidad delictiva en auge: las denuncias por fraude de inversión en criptomonedas ante el FBI crecieron casi un 50 por ciento en 2025. Este incremento coincidió con el abandono casi total de la ofensiva regulatoria contra el sector por parte del gobierno del presidente republicano Donald Trump, quien obtuvo cerca de mil 200 millones de dólares de sus propios negocios cripto en 2025. Asimismo, el año pasado el Departamento de Justicia disolvió la unidad especializada en procesar delitos con divisas digitales, favoreciendo un enfoque de no intervención celebrado por firmas del sector tras las quejas por el trato recibido durante el mandato del demócrata Joe Biden.

Ante este escenario, Allison Nixon, investigadora de ciberseguridad que ha seguido por años a The Com —subcultura clandestina de jóvenes hackers motivados por las desmesuradas ganancias del criptofraude—, demandó mayores recursos policiales: “Si no aumentamos seriamente los recursos para frenar a estas personas y hacerlo más rápido, entonces se va a extender cada vez más”, alertó.

El golpe a la “Víctima 7” y el inicio del derroche

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El atraco ocurrió el 18 de agosto de 2024 contra un hombre identificado judicialmente como “Víctima 7”, elegido por ser un inversionista adinerado y con larga trayectoria en el mercado. Estando en su casa en Washington, recibió dos llamadas telefónicas: en la primera, un interlocutor se hizo pasar por representante de Google indagando supuestas vulneraciones a su cuenta; en la segunda, otro individuo afirmó pertenecer al intercambio Gemini para advertirle sobre un presunto malware en su billetera digital.

Mediante manipulación, consiguieron acceso a su Google Drive y a los códigos de seguridad con los que Lam sustrajo los más de 4 mil 100 bitcoins. En la llamada también participaron sus colaboradores cercanos Veer Chetal y Jeandiel Serrano, amigos con los que se conoció en foros de videojuegos en línea y con quienes realizaba robos millonarios similares desde finales de 2023. Un video difundido por el investigador ZachXBT captó la euforia del grupo al consumar el golpe: “¡Oh, Dios mío! Hermano, hermano, ¡me voy a descontrolar!”.

Para convertir el botín en efectivo gubernamental, recurrieron a lavadores de dinero que dispersaron los fondos a través de múltiples casas de cambio. La fiesta se desató de inmediato: alquilaron mansiones en Miami y los Hamptons, contrataron escoltas, volaron en aviones privados y compraron decenas de vehículos de alta gama. En Los Ángeles, Lam y sus allegados gastaron 4 millones de dólares en centros nocturnos en cuatro semanas. El cabecilla llegó a desembolsar 569 mil dólares en una sola noche, arrojando bolsos de lujo valorados en decenas de miles de dólares a mujeres del público, además de adquirir un reloj de 2 millones de dólares y más de 30 vehículos, entre ellos Porsche personalizados, Lamborghini y Ferrari.

Errores digitales, secuestros cruzados y caída judicial

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La ostentación no tardó en precipitar su caída. Serrano cometió el error crítico de no enmascarar su dirección IP al abrir una cuenta de intercambio para transferir cerca de 30 millones de dólares robados. Los agentes vincularon la IP a una residencia en Encino, California, que Serrano alquilaba por 47 mil 500 dólares al mes.

A la par, el conocimiento del botín generó violencia entre grupos criminales rivales. Una semana después del robo, en Danbury, Connecticut, individuos enmascarados procedentes de Miami interceptaron el Lamborghini que Chetal le había regalado a sus padres. Los delincuentes golpearon a su padre con un bate de béisbol, ataron a la pareja de manos y la subieron a una camioneta para exigir a Chetal la entrega de los fondos robados. El rescate fracasó al intervenir la policía tras el aviso de testigos presenciales.

El cerco se cerró en septiembre de 2024,el FBI allanó el apartamento de Chetal en Brunswick, Nueva Jersey, incautando 37 millones de dólares en criptomonedas (además de una bolsa de lona con 500 mil dólares en efectivo hallada en su lavadora). Chetal aceptó cooperar y se declaró culpable de conspiración en noviembre de 2024; actualmente espera sentencia.

Serrano fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles con un reloj de 500 mil dólares; tras declararse inocente en primera instancia, confesó retener cerca de 20 millones del botín. Sus cargos siguen pendientes.

Lam fue arrestado en una mansión de Miami. Aunque un agente fuera de servicio le avisó del operativo en camino, fue capturado. Más tarde admitió en una llamada desde prisión: “Siempre hablábamos de cómo sería si me atraparan, pero nunca pensamos que sería esta locura”. En su audiencia inicial, la jueza federal Alicia Valle comparó atónita su desenfreno con “una mala versión de Ferris Bueller”.

Procesos, penas y resoluciones

Pese a la detención de Lam, los fondos siguieron usándose: Ferro, coacusado que se declaró culpable de conspiración para cometer crimen organizado, financió la defensa de Lam con dinero sustraído. Lam se convertirá en el undécimo de los 18 imputados en declararse culpable, afrontando una pauta de condena estimada por la fiscalía de al menos 14 años de prisión.

La jueza federal de distrito Colleen Kollar-Kotelly ya dictó penas de alrededor de seis años a dos lavadores de dinero. Asimismo, sentenció a libertad condicional a Tucker Desmond por destrucción de pruebas, quien en marzo ofreció disculpas argumentando haberse obsesionado “con la imagen del éxito en lugar de convertirme realmente en una persona trabajadora”.

Por su parte, Ferro declinó hablar durante su sentencia en mayo, luego de que su defensa calificara al grupo como “chicos jóvenes” traviesos, argumento desechado tajantemente por la jueza Kollar-Kotelly al señalar que “ser joven sólo llega hasta cierto punto”. Durante las audiencias previas, el fiscal William Hart resumió el caso: “Este estilo de vida de lujo, con el que tantos jóvenes —hombres y mujeres— sólo podrían soñar, se construyó sobre una base de fraude”.

TOMADO DE JORNADA.COM.MX