Por Mathieu Tourliere/Foto: Rogelio Morales Ponce/Cuartoscuro
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de un silencio de más de 48 horas, y un exhorto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a ofrecer una explicación al país por la polémica en torno al otorgamiento de contratos a una empresa de la que su chofer aparecía como representante legal, la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, se deslindó de cualquier falta, y echó todas las responsabilidades sobre posibles irregularidades a sus excolaboradores.
En un mensaje a medios, al que acudió con evidente nerviosismo, Taddei presentó las declaraciones patrimoniales de sus excolaboradores y recalcó que ellos indicaron “no” en los cuadros sobre participaciones en empresas o conflictos de interés. “Son manifestaciones personales, que cada servidor público presenta bajo protesta de decir verdad, y de las cuales asume la responsabilidad legal correspondiente”, dijo.
Taddei acudió hoy ante la prensa, y leyó su mensaje –sin espacio para las preguntas– con un grupo de funcionarios del INE detrás de ella, como manera de mostrar el respaldo de la institución. Sin embargo, solo acudieron cuatro de los once consejeros, todos de su grupo: Arturo Chávez, Norma Irene de la Cruz, Frida Gómez y Blanca Cruz, a los que Taddei agradeció por “atender este llamado” y “acomodar su agenda para estar presentes”.
“Todos los consejeros fueron convocados, los que pudieron asistir, haciendo modificaciones a su agenda aquí están, y lo agradezco de manera infinita”, insistió la presidenta del instituto, quien enfrenta actualmente la peor crisis de su presidencia.
“Jamás fue mi chofer”
Respecto a Jonathan Navarrete Torres, quien fue contratado como chofer de la presidencia del INE en mayo de 2025, Taddei ofreció un mensaje contradictorio y poco claro, pues aseveró que “jamás fue mi chofer, está exactamente adjudicado a presidencia, pero nunca ha sido, ni fue, ni será –porque ya no labora aquí– mi chofer”, sin dar más explicaciones sobre este exfuncionario, quien todavía aparecía en la nómina del INE a finales de junio de este año, como “chofer de la presidencia del consejo”.
Aunque aseguró que ella no tiene preferencias en las contrataciones, ni incide en los procesos de licitación, Taddei dejó sin respuesta prácticamente todos los señalamientos sobre los aparentes conflictos de interés que salpicaron su gestión; en su lugar, se escudó detrás de la institución e incluso sugirió la existencia de una campaña política.
“Si una nota provoca una tendencia a desacreditar o querer desestabilizar esta institución, a ellos les decimos: ese no es el camino, así no se ganan las elecciones (…) no se ganan intentando debilitar al INE”, dijo Taddei, quien pidió a la estructura del instituto a mantener la “tranquilidad” y la “firmeza”.
La presidenta del INE prometió que ofrecerá “expedientes a la vista”, “información” y su “plena colaboración con las autoridades competentes”, tanto con el Órgano Interno de Control (OIC) como con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para revisar “las condiciones en que se llevan a cabo los procesos de licitación”.
El pasado lunes 19, el diario Reforma reveló que Navarrete, quien aparece en la nómina del INE como chofer de Taddei, es apoderado de Corporativo Zeg, una empresa que recibió contratos millonarios para proveer material electoral al INE. Esta empresa, junto con otra llamada Cajas Graf, tuvo como representante legal a Octavio García González, al que Taddei tuvo hasta abril pasado como director de Administración del INE.
Además, el rotativo documentó que ambas empresas recibieron contratos de los institutos locales de Sonora, Oaxaca y Chihuahua en épocas en que eran presididos, respectivamente, por Guadalupe Taddei, Iliana Aracelí Hernández Gómez –la actual directora general de Capacitación Electoral y Educación Cívica en el INE– y Claudia Arlett Espino, quien hasta el mes pasado fungía como secretaria ejecutiva del INE.
El reportaje desató una polémica en el mundo político. Al llamado de la presidenta Sheinbaum para que el INE esclarezca el asunto, se sumaron las declaraciones del diputado morenista Ricardo Monreal Ávila –quien pidió la intervención del Órgano Interno de Control (OIC) del INE–, del presidente del Senado, Higinio Martínez, así como de figuras de la oposición.
El equipo de comunicación de Taddei, generalmente reactivo ante las polémicas, permaneció en silencio durante más de 48 horas. Las consejerías del INE no recibieron ninguna comunicación de la presidenta, mucho menos una explicación sobre los puntos clave de la nota. Anoche, el INE convocó a los medios de comunicación para acudir a la lectura de un mensaje, lo que desató especulaciones sobre la posible renuncia de Taddei.
“Portal de transparencia ciudadana”
De manera totalmente anticlimática, en comparación con las expectativas generadas por la convocatoria, la presidenta del INE inició su mensaje presentando un “portal de transparencia ciudadana”, un micrositio diseñado para revisar las contrataciones del organismo, con la promesa de que la ciudadanía tendrá con ella “todas las herramientas para saber cómo se utilizan los recursos públicos”, inaugurando una “nueva etapa de transparencia”.
Después de la presentación formal de la plataforma, Taddei retomó la palabra para ofrecer su versión sobre las notas. “Lo primero que hay que decir es que las personas que se mencionan en estas últimas notas no forman parte del personal del instituto, sí formaron en su momento”, dijo, y agregó que “se cuenta en esta institución con la documentación presentada por ellos que es, por supuesto, responsabilidad individual de lo que se presenta”.
Tras exhibir las declaraciones patrimoniales de Navarrete y de Octavio García, en las que se aprecia cómo pusieron “no” en los apartados sobre participación en empresas, sociedades o asociaciones, Taddei insistió en que “esto es lo que declararon y esto es lo que obra en los expedientes del instituto”, aunque recalcó inmediatamente después que “no nos corresponde convertir esta manifestación en una conclusión anticipada sobre lo que pudo o no pudo existir”.
“Los antecedentes se han canalizado al OIC, que es la autoridad competente para revisar lo que corresponda. Si hubiera datos omitidos o falsedad en alguna declaración, será esa autoridad la que lo determine o proceda conforme a la ley”, añadió.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

