Por Ximena Arochi/Fotos: Eduardo Miranda
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Cientos de familias buscadoras se movilizaron hacia el Estadio Ciudad de México para exigir a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, una disculpa pública por haber “minimizado” sus reclamos y la protesta que encabezaron en la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026.
Este miércoles 24 de junio, mientras miles de aficionados llegaban al Coloso de Santa Úrsula para ver el partido entre México y Chequia, un contingente de familias buscadoras llevó sus exigencias a las inmediaciones de la fiesta futbolera.
Existen dos puntos de quiebre. El primero ocurrió el pasado 11 de junio, cuando durante la conferencia mañanera de Sheinbaum la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, declaró: “Contamos información que indica la presencia no solamente de los colectivos de la Ciudad de México y Jalisco, sino que algunas personas provenientes del estado de Jalisco recibieron apoyo para trasladarse a esta movilización. Estamos recabando toda la información para conocer el origen de esos apoyos y determinar si existió alguna intención ajena a la legítima demanda de búsqueda y justicia”.
Después, el 22 de junio, la presidenta morenista tuvo otro gesto que fue determinante para las familias buscadoras. Antes de recibirlas a ellas, recibió al pato Merlín, que se viralizó en redes sociales por usar una playera de la selección mexicana.
“Rechazamos de manera categórica y absoluta que se nos dé un trato de adversarias políticas”, fue la respuesta que ofrecieron las buscadoras a esos dos antecedentes.
La respuesta institucional llevó a los colectivos de buscadores a convocar una nueva movilización durante el segundo partido de la selección mexicana en la capital.
La concentración inició en la estación Textitlán del Tren Ligero, desde donde avanzaron sobre Calzada de Tlalpan con dirección al norte hasta el primer puente peatonal ubicado frente al Estadio Ciudad de México.
Durante el recorrido cargaron lonas y pancartas con las fichas de búsqueda de sus familiares desaparecidos.
También llevaron botargas de ajolotes y patos, además de gorras con forma de pato que, explicaron, utilizaron “para ver si así lograban llamar la atención de las autoridades”.
Mientras caminaban entre decenas de aficionados que se dirigían al encuentro, gritaron consignas como: “¡Ni uno más, ni uno más, ni un desaparecido más!”, “¡México campeón en desaparición!” y “¡FIFA tu copa está sobre una fosa!”.
Frente al estadio, las familias dieron lectura a un posicionamiento dirigido a Sheinbaum, a Rosa Icela Rodríguez, a la afición, al pueblo de México y a la comunidad internacional, en el que acusaron que las declaraciones emitidas desde Palacio Nacional agravaron el trato que han recibido.
“Hoy tomamos la palabra porque nuestro dolor ha sido agraviado. Expresamos nuestra más profunda pena y, sobre todo, nuestra mayor indignación al ser objeto de burla desde el máximo poder de nuestro querido México. Nos referimos a las palabras vertidas en la conferencia ‘La mañanera del pueblo’ del pasado 11 de junio, donde se minimizó nuestra manifestación pacífica”, sentenciaron.
En respuesta a los señalamientos hechos por la secretaria de Gobernación, los colectivos afirmaron: “Es verdaderamente indignante escuchar decir que a nuestras marchas asistieron más trabajadores públicos que familias. Así sea una sola, a una familia buscadora se le trata con el respeto que merece; no se hace burla de nuestro dolor como si de simples números se tratara. Sugerir que se investiga un financiamiento oscuro detrás de nosotras es una visión simplista y maniquea que vulnera nuestra dignidad”.
Consideraron que esos señalamientos constituyen una forma de criminalización: “Esas expresiones son peligrosas y se traducen en una violencia simbólica que nos criminaliza”.
Las familias aclararon que su protesta no busca confrontar la realización de la Copa Mundial de Futbol, sino aprovechar el escaparate internacional para denunciar la crisis de desapariciones en México.
“Necesitamos que el mundo sepa que vivimos una crisis estructural y forense que nos mata lentamente: una impunidad casi absoluta, más de 70 mil cuerpos sin identificar que esperan volver a casa, y una fragmentación institucional que no da resultados”, declararon.
En el posicionamiento recordaron que han propuesto mesas de trabajo con autoridades, la aceptación de asistencia internacional y estrategias para atender la crisis, pero acusaron que el gobierno no ha escuchado sus planteamientos.
Por ello, exhortaron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la secretaria Rosa Icela Rodríguez a ofrecer una disculpa pública.
“Esta disculpa pública es necesaria como un acto de reconocimiento a nuestra dignidad, porque somos nosotras, las familias, las que les buscamos y les encontramos; somos nosotras, las familias, las que investigamos, somos las que hemos empujado y exigido que nuestros derechos se cumplan, y nosotras las que le hemos enseñado al Estado a cómo buscar a nuestras y nuestros desaparecidos”, dijeron frente a miles de aficionados y medios tanto nacionales como internacionales.
Además, exigieron que esa disculpa incluya el retiro de los señalamientos en su contra, garantías de no repetición y el reconocimiento de las agresiones que denunciaron haber sufrido durante las protestas realizadas en Puebla y en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.
“Nuestro dolor no merece esta burla. No somos el botín político de nadie. Somos familias que buscan a sus tesoros. ¡Hasta encontrarles!”, finalizaron.
La indignación de las buscadoras
La indignación de María Herrera Magdaleno lleva casi 18 años acumulándose.
En agosto de 2008 desaparecieron sus hijos Jesús Salvador y Raúl Trujillo Herrera junto con cinco compañeros de trabajo en Atoyac de Álvarez, Guerrero. Dos años después, le desaparecieron otros dos hijos, Gustavo y Luis Armando, en Poza Rica, Veracruz, cuando buscaban recursos para continuar la búsqueda de sus hermanos.
La buscadora y fundadora de la Red de Enlaces Nacionales recordó en entrevista con Proceso que fue durante las movilizaciones encabezadas en 2011 por el poeta Javier Sicilia cuando comprendió que su tragedia era la misma que atravesaban miles de familias mexicanas: “Me di por enterada de que este dolor que yo traía lo llevaban miles de madres mexicanas. Desde ahí empezamos a adoptar el dolor de cada uno de los desaparecidos y desde ahí empezamos a buscarlos a todos.”
Para Herrera, las declaraciones de la secretaria de Gobernación y la decisión de la presidenta de recibir al pato Merlín antes que a las madres buscadoras terminaron por confirmar la distancia que existe entre el gobierno y las víctimas.
“Esto nos demuestra la sensibilidad, el enorme corazón que tiene la presidenta para los animalitos. No tengo nada en contra de los animalitos; me gusta cuidarlos. Pero comparar el dolor de las madres buscadoras, de quienes hemos pedido una audiencia y jamás nos la ha permitido… ¿Cómo es posible que haya dedicado ese espacio para este pato? Ahorita ya la mayoría somos patitos, a ver si así nos recibe”, ironizó.
Cuando se le preguntó si la actuación del gobierno durante el Mundial contradecía el discurso de un gobierno humanista, respondió sin matices: “Pues lo está dejando al descubierto. Solo la persona que no tenga un poco de materia gris puede decir lo contrario; no está defendiendo ni cuidando a sus ciudadanos”.
La percepción es compartida por María del Refugio Palacios Ruiz, quien busca a su madre, Guadalupe Ruiz González, desaparecida el 24 de septiembre de 2024.
“Es indignante que ella prefiera hacer de un show una mañanera, que vea la realidad que está pasando aquí en México. Somos más de 133 mil desaparecidos, pero ella sigue con su sueño de que México está avanzando”, declaró.
La hija buscadora agregó: “Tenemos que dejar trabajos, casas y agarrar picos y palas para encontrar a nuestros desaparecidos, porque ella prefiere estar jugando en su mañanera”.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

