Por David Brooks y Jim Cason, corresponsales/Foto: Afp
Nueva York y Washington., Donald Trump reiteró que México representa una amenaza de seguridad nacional para Estados Unidos, ya que está controlado por los cárteles de la droga, y es “el epicentro” de la violencia criminal del hemisferio occidental, advirtiendo que a pesar de que le “cae muy bien” la “hermosa” mandataria mexicana, su gobierno no puede tolerar esa situación en el país vecino.
En su discurso en la inauguración de una nueva entidad bautizada como Escudo de las Américas en Miami, Trump dijo que ha llegado el momento de frenar al crimen trasnacional en el hemisferio, y subrayó que “el epicentro de la violencia de los cárteles es México”. Acusó que “los cárteles mexicanos están nutriendo y orquestando mucho del derramamiento de sangre y caos en este hemisferio, y el gobierno de Estados Unidos hará lo que sea necesario para defender nuestra seguridad nacional y proteger la seguridad del pueblo estadunidense”.
“Miren, todo viene a través de México”, afirmó en referencia a las drogas y una vez más –como lo ha repetido desde que llegó a la Casa Blanca como parte de su táctica de presión que ha empleado contra el gobierno mexicano– elogió a la presidenta Claudia Sheinbaum, pero subrayó que México está bajo control de los cárteles. “Y me cae muy bien la Presidenta. Es muy buena persona. Tiene una voz hermosa, es una mujer hermosa. Pero voz hermosa, Presidenta, Presidenta, Presidenta, le dije, déjeme erradicar a las protestas”, en aparente referencia a la ola de violencia tras la captura de El Mencho.
Continuó sobre los cárteles mexicanos: “tenemos que erradicarlos, los tenemos que golpear como el infierno, porque están cada vez peor. Están tomando a ese país. Los cárteles controlan México. No podemos tener eso. Demasiado cerca de nosotros…. Pero todo llega pasando por México, en gran parte”.
El gobierno de México –junto con el de Brasil y Colombia, entre otros– no estaba presente en esta “cumbre” de sólo 12 mandatarios de América.
Los comentarios de Trump sobre México no marcaron ningún giro en la postura del gobierno estadunidense, y son parte de una estrategia de crítica constante mezclada con elogios y trato personal respetuoso e incluso acuerdos que han caracterizado el manejo de la relación bilateral por el mandatario desde que llegó a la Casa Blanca.
Sin embargo, cada amenaza es inevitablemente más ominosa en una coyuntura donde la retórica amenazante de Trump también se ha traducido en acciones, incluidos bombardeos de supuestas narcolanchas, el secuestro a un jefe de Estado en Venezuela, el asesinato de otro en Irán y la amenaza directa de una ofensiva para lograr un cambio de régimen en Cuba.
TOMADO DE JORNADA.COM.MX

