CIUDAD DE MÉXICO (apro) .-La presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de Pemex y negó que una fuga de ductos sea el origen del derrame provocado y del que se desconoce su origen en el Golfo de México.
“Se tienen que revisar todas las instalaciones, hasta ahora no ha habido reportado una fuga, se han revisado una parte importante. Si se llegara a ver una fuga, se informaría y se entraría a la reparación. Lo que estamos investigando junto con científicos si son estas chapopoteras naturales que hay en la zona o alguna fuga de alguna de las instalaciones”, dijo.
La mandataria adelantó que este miércoles, el Grupo Interinstitucional conformado por los titulares de Semarnat, Semar, Pemex, Profepa, ASEA y Energía, presentará un informe detallado en la conferencia matutina.
Organizaciones ambientalista indicaron que desde el 6 de febrero se detectaron en imágenes satelitales manchas de hidrocarburo frente a Campeche, específicamente sobre un ducto activo que conecta la plataforma Akal C con la Terminal Marítima Dos Bocas.
Al ser cuestionada sobre el origen del derrame, dijo:
“Más bien parece esta otra hipótesis que se ha venido planteando chapopoteras naturales y también para ello hay protocolos para contener la contaminación”.
Sheinbaum reveló que la zona de Cantarell sigue en operación y se están realizando revisiones estructurales.
“Son 400 y tantos pozos en Cantarell, recuerden que Cantarell llegó a dar casi 2 millones de barriles de petróleo diario. Cantarell sigue produciendo, ya poco, pero sigue, es una zona que está en explotación, algunas de las instalaciones pues ya tienen sus años ahora estamos haciendo revisiones”, indicó.
La semana pasada, a más de un mes de los primeros reportes del derrame de hidrocarburo en comunidades costeras de Veracruz y Tabasco, el gobierno federal ofreció una conferencia de prensa donde aseguró que las playas se encuentran seguras y limpias, e intentó contradecir la narrativa de lo que organizaciones civiles han calificado como una “crisis de transparencia”; además de minimizar el incidente ambiental y asegurar que “se descarta que sea severo”.
La conferencia ocurrió un día después de la difusión de una denuncia conjunta en la que 14 organizaciones defensoras del medio ambiente aseguraron que el derrame de hidrocarburos sobre el Golfo de México habría ocurrido a principios de febrero pasado, y que las autoridades, enteradas de lo ocurrido, omitieron tanto la información como los lineamientos del Plan Nacional de Contingencia (PNC).
Las organizaciones civiles aseguran tener registros de contaminación desde principios de febrero, pero el discurso oficial se aferró a que los primeros reportes en Coatzacoalcos fueron el 2 de marzo, fecha en la que supuestamente se activó el PNC.
Según las autoridades, el origen del derrame se atribuye a tres fuentes: un buque que realizó un desembarco ilegal en Coatzacoalcos; emanaciones naturales de “chapopoteras” cerca de Coatzacoalcos; y emanaciones naturales de “chapopoteras” a 60 millas de Ciudad del Carmen, Campeche, en la zona de Cantarell. Esta última es considerada la fuente más significativa de contaminantes.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

