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De Primera Mano/Francisco Javier Ruiz Quirrín

APARECEN DUDAS RESPECTO AL TRIUNFO ELECTORAL TOTAL DE MORENA EN EL 2027
SOBRE LA mesa se ha puesto el dilema acerca de si la 4-T podrá arrasar electoralmente en el 2027 o si la lluvia de escándalos que sus figuras han protagonizado, o el natural desgaste de un gobierno con claroscuros, podrían hacer que pierda muchas posiciones.
Como la historia se repite, el régimen populista implementado por López Obrador y continuado por Claudia Sheinbaum, nos ha trasladado al PRI de hace cincuenta años y sus victorias electorales a pesar de los fracasos gubernamentales y el fétido olor de la corrupción.
¿Por qué sigue ganando el PRI?, se preguntaban personajes de los sectores más inquietos de la época. Al paso del tiempo, la respuesta había convencido a todos: Las estructuras populares y el clientelismo eran manipuladas por el gobierno, por un lado y, por otro, no existía una oposición fuerte.
En nuestros días, hemos regresado a ese tiempo. El gobierno de la “cuarta transformación” mantiene el control de una tercera parte del total de electores del país, esencialmente en las clases más desprotegidas y la oposición es la más débil de los últimos años.
Hace medio siglo el PRI repartía recursos de manera directa o en especie y al manejar todos los hilos del poder, determinaba la vida, el trabajo, el favorecimiento o el hundimiento de personajes afines o enemigos.
¿Era una dictadura? Sí, con un maquillaje de democracia. Como bien lo dijera el escritor peruano, Vargas Llosa, era realmente una “dictadura perfecta”, porque había elecciones, había participación de los distintos sectores de la clase media, y populares, pero todo lo controlaba el gobierno.
Luego entonces, las victorias electorales para el partido oficial se alcanzaban fácilmente, porque Juan Pueblo debía mostrar su agradecimiento por los “beneficios” otorgados en los diferentes programas que les permitían comer y ser libres.
En el retroceso político que vive México, el gobierno cuenta con alrededor de 30 millones de personas bajo su control. Con nombre y apellido, los operadores gubernamentales se atreven a condicionar las ayudas asistenciales al voto en las casillas. La consecuencia resulta lógica: El más desprotegido, quien no ha tenido nada, debe mostrar su agradecimiento a quien le permite tener una ayuda, pequeña, pero con la que no contaba en los años pasados. Así es.
Las y los mexicanos vivimos un retroceso de cincuenta años, con una gran diferencia: La 4-T ha controlado y continuará controlando todo, incluso a las y los ciudadanos, de manera abierta, es decir, sin ocultarlo.
Ahí están las evidencias en los paquetes de reformas que han permitido el control total de los tres poderes del Estado. En la fraudulenta elección de nuevos jueces del Poder Judicial, no se privilegió la experiencia y la preparación jurídica, sino la incondicionalidad a palacio nacional.
Y las consecuencias no han esperado. Los “adversarios”, aquellos que no están de acuerdo con el pensamiento de la 4-T y se atreven a decirlo al público, están empezando a pagar las consecuencias. ¿Cómo defenderse si el derecho de Amparo como le hemos conocido, no tiene los mismos efectos? Pero el gobernar, también desgasta.
La presidenta Sheinbaum diariamente ofrece su rostro compungido al tratar de justificar un gobierno fallido en sus programas esenciales de salud, educación y economía y aún más, defender a los protegidos de López Obrador envueltos en escándalos. ¿Le pega al gobierno la evidente corrupción? Claro que sí. La impunidad y la incongruencia saltan a la vista.
El “huachicol fiscal” sin el castigo a los verdaderos responsables de lastimar el patrimonio nacional con el desfalco de 600 mil millones de pesos, la “narco-corrupción”evidente de un líder “morenista” en el Senado como Adán Augusto López, la abierta ineptitud del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, los lujos inocultables de los hijos de López Obrador y la secuela irresponsable de sus acciones que han sido causa de muertes en tragedias ferroviarias y, entre otros botones de muestra, la hipocresía de las y los nuevos ministros de la Corte que dentro de su “austeridad” se dieron el lujo de adquirir camionetas de lujo para su uso personal.
La pregunta sobre la mesa es: ¿En el 2027 MORENA y aliados seguirán arrasando en los procesos electorales? No tenemos una bola de cristal para ver el futuro, pero se puede deducir ahora que este partido oficial podría sufrir algunos descalabros como no los tuvo en 2018, 2021 y 2024. EL SENTIDO común (que es el más común de los sentidos), nos dice que si se quiere cuando menos competir contra MORENA en el 2027, podría aspirarse a una victoria o cuando menos dar la pelea al moderno partido hegemónico, yendo en alianza… Claro, lo ideal sería la unión de todos para enfrentar al partido oficial y sus rémoras, el Partido Verde y el Partido del Trabajo… Ese sentido común también pone frente a nosotros un escenario en el que el único personaje capaz de dar la pelea por la gubernatura de Sonora se llama Antonio Astiazarán, el presidente municipal de Hermosillo… Ahora, no cabe la menor de las dudas de que el PAN y el PRI quieren vender caro sus “fichas”… Acerca de Movimiento Ciudadano, su congruencia lo coloca en una fiesta donde bailaría solo, aunque en el caso de Sonora aspiraría a que “Toño” fuera su candidato… Y de nadie más… A ver… Gildardo Real Ramírez, el dirigente del Partido Acción Nacional en el Estado, nos confiesa que el acuerdo nacional, es “NO” a las alianzas y que si Astiazarán quiere ser el candidato a la gubernatura, sería solo del PAN y de nadie más… Natalia Rivera Grijalva, la dirigente de Movimiento Ciudadano en Sonora, nos dice que en asamblea nacional se estableció el acuerdo –una vez más- de no aliarse con nadie, mucho menos con el PRI…
“Los partidos viejos van a la baja; la tendencia de MC es el crecimiento y el contacto ciudadano convendría a Toño para competir por el Gobierno del Estado”… Eso sí –añade Natalia- “podemos tener acercamiento con los partidos con registro local como el Partido Sonorense y el Partido de la Revolución Democrática; con el primero ya hemos platicado”… En el caso del PRI-Sonora, no ocultan que su mejor candidato sería el alcalde de Hermosillo, pero por las palabras del representante en el Estado del líder nacional de ese partido –Alejandro “Alito” Moreno- la autorización correría a cargo de este último “condicionado a que no se sacrifiquen los buenos cuadros con los que cuenta el PRI”, dijo Jorge Meade, encareciendo su ficha… A su vez, los partidos locales, “Sonorense” y “PRD”, se han abierto en franco apoyo a Antonio Astiazarán… Están más que apuntados… Hablando de “Toño”, la duda en cuanto a su participación en los comicios del cada vez más cerca 2027, incluye la inconveniencia de abrir la posibilidad de ser Gobernador, pero solo por tres años… Como que no es motivante… ¿O sí?… Esa realidad lo debe estar llevando a la reflexión…