NO HAY INGENUIDAD EN MORENA
SI EN NUESTRO país las instituciones nacionales cumplieran con su misión, viviríamos un equilibrio político, económico y social.
Pero todos sabemos que no es así porque nunca como ahora, las instituciones creadas dentro de la democracia establecida en los últimos 30 años antes del 2018, -precisamente para limitar los poderes plenipotenciarios del presidente en turno-, han sido sepultadas por la “cuarta transformación”.
Lo anterior, como también lo sabemos, ha permitido por encima del propósito elemental de hacer un buen gobierno, se privilegie a la política, entendido esto último como la sujeción de las instituciones al Poder Ejecutivo, poniendo al frente del gobierno a personas probadamente incondicionales al partido en el poder.
En los hechos, esto se traduce en la incapacidad del régimen para la solución de los grandes problemas nacionales. Nadie puede negar que en estos momentos Juan Pueblo está en el abandono. Lo vemos todos los días en la seguridad, la salud y la economía.
Otra consecuencia que tenemos a la vista es que la Ley ha pasado a un segundo plano. El llamado “Estado de Derecho” es fácilmente rebasado por las órdenes oficiales acordes a los intereses de “arriba”, dejando a las personas completamente desprotegidas.
El Amparo, aquel instrumento de las y los ciudadanos contra los excesos, abusos y violación de las garantías individuales por parte del Estado, ha sido disminuido en su efectividad y el gobierno ha recreado el marco jurídico a su favor para ejercer su voluntad y su fuerza, cuando así convenga.
Todo está a la vista. Sólo no ve quien no quiere ver. Hay una realidad alterna creada por el gobierno, que dista mucho de ser la verdad que se vive diariamente en las calles de las ciudades y pueblos el país.
¿Por qué la presidencia de la república se niega a dar a conocer el número de desapariciones mes a mes, como sí lo hace al presumir una disminución en el homicidio doloso?
¿Por qué insiste en que los servicios de salud son óptimos, si la inmensa mayoría de mexicanas y mexicanos tenemos testimonios del trato indigno e insuficiente a los millones de derechohabientes de los hospitales del gobierno? Hay múltiples ejemplos, pero en Sonora tenemos uno irrebatible: El hospital del ISSSTE.
¿Por qué se insiste en aparentar un control de la economía, cuando la inflación que rebasa el 4 por ciento anualrepercute en los altos precios de la canasta básica?
¿Por qué se insiste en un aparente control de la paridad peso-dólar y en los precios de los combustibles, cuando se sabe que están regidos por la geopolítica? Se ha llegado a unacuerdo Estados Unidos-Irán que ha reabierto el estrecho de Ormuz para el libre tránsito de petróleo, lo que permitirá la reducción del precio de las gasolinas y el diésel en todo el mundo, ¿entonces bajarán sus precios en México y de esa manera se reducirá la inflación y los costos y transporte de los productos básicos en la alimentación mexicana? La respuesta es negativa.
Uno de los lemas de la 4-T repetidos constantemente es aquel que dice “No puede haber gobierno rico y un pueblo pobre”, y lo que tenemos frente a nosotros es un gobierno débil y un pueblo que es llevado a pasos acelerados a la miseria.
Hay negros nubarrones en el futuro de México. Quienes están en palacio nacional lo saben perfectamente y están conscientes de que deben cambiar de estrategia para conservar el poder por más tiempo.
Aun tienen suficientes “canicas” para seguir obteniendo triunfos en las urnas en los comicios del 2027, pero no son ingenuos y saben también que tendrán muchas derrotas.
Saben que muchas figuras de MORENA son insalvables por su corrupción y ligas con el crimen organizado (gobernadores, secretarios, senadores, diputados, presidentes municipales) y precisamente por ser indefendibles, no serán ya prioridad.
El gobierno trabajará mucho más intensamente en el listado de personas que reciben ayuda a través de los programas asistenciales. Es decir, reforzarán su atención a la clientela cautiva, la misma que podrá ser movilizada para obtener su voto. Está completamente descartada la atención a grupos vulnerables, que por ser críticos se integran a la oposición, como es el caso de las madres buscadores de sus desaparecidos, las organizaciones defensoras del campo mexicano, las exigencias para evitar asaltos y asesinatos en carreteras y los manifestantes que exigen mejores hospitales y abasto de medicinas.
NO HAY MAL QUE… SI TUVIÉRAMOS la oportunidad de cuestionar a Martí Batres, -director general del ISSSTE-, sobre el abandono sostenido en el hospital de Hermosillo, respondería que no es responsable, porque el abandono proviene desde el periodo neoliberal, es decir, desde los sexenios del PRI y del PAN…
Y tiene razón en lo referente al tiempo, más no en eludir su responsabilidad actual… Bueno, tema aparte es recordar que en esta 4-T siempre ha sido una justificación de sus fracasos, el pasado… Y es que el trato indigno al derechohabiente, el inmueble totalmente deteriorado, la falta de material quirúrgico, así como el desabasto de medicinas en este hospital “Fernando Ocaranza” de la capital del Estado, en efecto, ha sido un reclamo –sin exagerar- de los últimos 30 años…
Durante el sexenio del gobernador Eduardo Bours (2003-2009), la delegación del ISSSTE en Sonora hizo el anuncio de contar con un terreno en el poniente de la ciudad donde se construiría el nuevo hospital que sustituiría al viejo… Ahora sobre ese terreno hay un fraccionamiento de lujo…
Después se dijo que el Gobierno del Estado había facilitado otro espacio para construir la nueva unidad del ISSSTE, pero jamás se concretó por una sencilla razón: nunca hubo voluntad de hacerlo y los gobernadores no le entraron al tema “por ser de competencia federal”, sin darse cuenta que los derechohabientes de esa institución son tan sonorenses como la carne asada y las “coyotas”…
Y como no hay mal que dure cien años, llegó el hartazgo en este 2026 y solo el arrojo, la valentía y la férrea decisión del mismo personal médico, trabajadores del hospital y derechohabientes, salieron a la calle, salieron a los medios y primero movieron el ánimo del gobernador Alfonso Durazo para que, por su conducto, Batres volteara a su hospital en Hermosillo y en cinco días se procediera a solucionar problemas, dejados a la suerte por años…
Como “aspirinas”, inició la reparación de la pésima instalación eléctrica, la refrigeración, y los techos que dejaron pasar el agua de la lluvia del lunes por la noche…

