Por María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal de Cananea
Cananea, Son.- Andrea Miramón Martínez desarrolla una pieza artesanal en cerámica que integra investigación histórica y creación artística para la divulgación cultural, con ello convierte la historia en arte tangible.
Andrea Miramón Martínez encontró en el arte una forma de dialogar con el pasado. Autodidacta y apasionada de la historia, recientemente dio vida a un ajedrez con temática azteca, una pieza única elaborada en cerámica que combina creatividad, simbolismo y divulgación cultural.
La idea surgió cuando recibió la solicitud de un cliente. Andrea ya había trabajado con arcilla y no dudó en aceptar el reto: “Siempre me he considerado creativa y familiarizada con el material, así que no lo vi complicado”, comenta. La temática mexica fue elegida por quien hizo el pedido, pero para ella se convirtió en una experiencia emocionante: “Siempre me ha gustado la historia y la mitología; este proyecto me permitió conectar aún más con ellas”.
El proceso creativo fue meticuloso, especialmente en la selección de los personajes que representarían a cada pieza. Los peones se transformaron en guerreros aztecas en posición de combate; las torres, en pirámides del sol y la luna azteca; los caballos, en jaguares; los alfiles, en la figura de Quetzalcóatl; el rey, en Moctezuma; y la reina, en Coatlicue. Diseñar y modelar el conjunto le tomó dos meses desde la creación de los diseños y un mes y medio para la elaboración de las piezas.
Andrea explica que buscó reflejar la jerarquía y el orden social mexica, valores que —dice— encajan de manera natural con la lógica del ajedrez: “La sociedad estaba estrictamente estratificada, igual que el valor de cada pieza en el tablero”. La investigación histórica fue, para ella, una de las partes más enriquecedoras del proceso: leer, aprender y reinterpretar símbolos la llevó a mirar la cultura prehispánica con nuevos ojos.
Más que un objeto de colección, Andrea considera su obra una herramienta pedagógica:
“El ajedrez se convierte en un museo portátil; al transformar las piezas en figuras con carga histórica, el juego ayuda a comprender una cultura compleja”.
Aunque este proyecto fue un pedido único y personalizado, la joven creadora no descarta futuras versiones y nuevas temáticas. De hecho, ya tiene en puerta ideas que abarcan desde la cultura mexica hasta la antigua civilización romana. “Me hace muy feliz recibir estos encargos; siempre he sido aficionada a la historia y la cultura general”, comparte.
Andrea reconoce que los jóvenes creadores enfrentan retos importantes: falta de espacios, escasos apoyos formativos y poca visibilidad. Más allá del financiamiento, considera fundamental contar con talleres accesibles, acompañamiento y difusión comunitaria.
Autodidacta desde niña, encuentra en su familia y amistades el sostén para seguir creando. Y deja un mensaje para quienes desean iniciar su propio camino artístico:
“Hazlo por ti, pero compártelo con nosotros. Tu arte puede inspirar a otros, recordarnos de dónde venimos o darle color a una pared que estaba en blanco. Todas las formas de arte nos dan sentido de pertenencia.
TOMADO DE SOYCOBRE.COM

