HomeColumnas de Opinión

El Juglar de la Red/Rafael Cano Franco

 

PLAN B ELECTORAL: MODIFICAR EL PACTO FEDERAL?

LUEGO DE… que la oposición, junto con verdes y petistas, descarrilaron la reforma electoral de la presidente Claudia Sheinbaum, desde el Ejecutivo federal vuelven a las andadas y ahora anuncian que irán por el llamado Plan B.

La nueva propuesta busca reducir el número de diputados estatales y de los integrantes de los cabildos en los Ayuntamiento; igualmente plantea que el costo del Senado de la República se abarate y con este nuevo proyecto lo que queda en medio de la polémica es si los estados que integran la república mexicana pueden considerarse libres y soberanos.

Pero no solamente eso, también se va en contra de la integración de los Ayuntamientos, que viene a ser la primera autoridad que responde a las demandas de los ciudadanos y que en buena medida están sometidos a un centralismo que los ahoga; ahora no solamente se tiene la pretensión de someterlos presupuestalmente, también existe la intención de reducir la representación política con la única idea de reducir su costo.

La tonada del Plan B no cambió, en el fondo todo se reduce a una consideración de pesos y centavos. No importa la representación democrática de pueblos originarios, o de grupos vulnerables, ni de mujeres o jóvenes; lo importante y que destaca es la necesidad de reducir lo que esos cabildos cuestan.

Pero más allá de lo bien intencionado o lo perverso que pueda resultar el Plan B, no se puede considerar que se trata de simples reformas secundarias a las leyes; subyace una nueva reforma constitucional que, de entrada, tiene el rechazo de un partido aliado: el Partido del Trabajo.

La nueva propuesta contenida en el llamado Plan B no genera el temor que la iniciativa original, de entrada, se diluye el temor de que desaparezca el INE y los Oples, eso determina que permanezca el Programa de Resultados Preliminares (PREP); pero eso no implica erradicar la constante insistencia, o necedad, de que consejeros o magistrados electorales deban de ser sufragados y por tanto que su llegado a esos cargos se determine por el método de la elección popular.

Si el Plan A decía ahorrar 15 mil millones de pesos al año, el Plan B solamente genera ahorros por 4 mil millones de pesos, es una bicoca si se considera que para este 2026 lo presupuestado ronda los 10 billones de pesos.

Pero ya se sabe que tratándose de “austeridad republicana” el gobierno de la 4T siempre recurrirá a esa narrativa para justificar sus intenciones.

Pero más allá del debate en torno al costo presupuestal, lo que realmente se pone en la mesa de la discusión es la soberanía de los estados y los ayuntamientos, porque sobre ese par de figuras es donde descansa una buena parte de lo que es el eje central de la República: el federalismo.

Considerar que la formación e integración de Congresos y Ayuntamientos deriva solamente de un mero proceso administrativo que se puede abaratar con la reducción de sus integrantes, va más allá de una cuestión que se limita a la parte electoral, tiene implicaciones políticas de mucha trascendencia que además van en relación directa con afectaciones de tipo hacendarias.

Por eso es que el Plan B ya no solamente se trata de una tema que se circunscribe exclusivamente a lo electoral, ahora también se mezcla con la integración local de cabildos y congresos, esa acción se le llama intromisión y la enfermedad que lo genera es el centralismo que termina por infectar a estados y municipios.

QUIERE SER ALCALDE… El secretario del Bienestar del gobierno de Sonora, Fernando Rojo de la Vega, no vaciló cuando en el Grupo Contrapunto 10 le preguntamos si en sus planes de futuro inmediato estaba ser candidato y eventual alcalde de Hermosillo: “Me encantaría ver por el bienestar de mi ciudad, como hermosillense que soy, sería un honor trabajar para los hermosillenses”.

Rojo de la Vega es de los jóvenes que forman parte de ese grupo que se ha forjado bajo la guía de Alfonso Durazo y aunque electoralmente él no ha pasado por la prueba de una elección, no es desconocedor de esos temas pues fue el coordinador de la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum en Sonora.

Luego del proceso electoral del 2024, Rojo de la Vega fue nombrado Secretario del Bienestar del Gobierno de Sonora y a pesar de que su nombre apareció en el escándalo de la fabrica china de gorras en Agua Prieta, eso no implicó ningún tipo de mella en la confianza que le tiene Alfonso Durazo.

Encargado de sacar adelante el programa de vivienda más ambicioso en la historia moderna de Sonora, que considera construir 65 mil viviendas en diversos municipios de Sonora, aseguró que ese es el principal encargo que recibió del gobernador Durazo Montaño y en eso centra su atención.

Desde hace unas semanas su nombre se sumó al de los otros dos jóvenes que dentro del gabiente de Alfonso Durazo son la opción que se maneja para ser candidatos a la alcaldía de Hermosillo: Paulina Ocaña y Froylán Gámez Gamboa; pero resulta que Fernando Rojo de la Vega es el primero que abiertamente y sin ningún asomo de dudas se dice no solamente preparado para gobernar la Capital de Sonora, sino que acepta tener esa única aspiración política.

UNA SIMPLEZA… Hace apenas una década que el dirigente del PRI saliera a decir el nombre de algún personaje para ser candidato al gobierno de Sonora, sería una noticia excepcional, que Alejandro Moreno Cárdenas salga ahora y de un listado de personajes para contender por las 17 gubernaturas en juego el 2027, es una simpleza.

Porque más allá del respeto que nos merece Lupita Soto, la dirigente del PRI en Sonora o la trayectoria de Víctor Hugo Celaya, que sean ellos los personajes enlistados por Alejandro “Alito” Moreno como sus cartas fuertes para la gubernatura, lo único que hace sentir es la falta de personajes y liderazgos con la suficiente convocatoria electoral.

Si alguien ve a Lupita Soto compitiendo por la gubernatura o si considera que Víctor Hugo Celaya tiene la menor posibilidad de ser competitivo es muy iluso o está muy alejado de la realidad.

QUÉ MAL…. se vio el gobierno de José Manuel Quijada, alcalde de Agua Prieta al negarse a otorgar el permiso para realizar la tradicional cabalgata que conmemora la histórica carrera entre “El Moro de Cumpas” y “El Zaino de Agua Prieta”.

Todo indica que al gobierno municipal de “Chemanuel” Quijada les dio “futifais” que se hiciera la cabalgata porque había indicios de que Antonio Astiazarán andaría por aquellos rumbos y podía participar en el evento, lo cual le daría visibilidad y lo fortalecería en sus aspiraciones políticas.

Para evitar esas sorpresas, el gobierno de Agua Prieta decidió apelar a su autoritarismo y con la soberbia que no debería caracterizarlos decidieron cortar con una actividad que suma 69 años realizándose y con ello se le negó a los aguapretenses recordar un momento histórico que los enorgullece y que además los puso en el mapa. Pero ese es el tamaño de algunos gobernantes.

 

que