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Olor a dinero/Feliciano J. Espriella

 

YO TAMBIÉN EMULO A LA CHIMOLTRUFIA

Tanto el gobernador Alfonso Durazo, como la anterior y el actual titular de la Secretaría de Turismo, han resultado excelentes pregoneros de todo tipo de información falaz que entre fanfarrias y exageraciones disfrazan la triste realidad de la actividad en Sonora.

Y como digo una cosa, digo l’otra. En multitud de ocasiones durante el presente régimen estatal he criticado acciones o declaraciones en relación a la actividad turística que provienen del gobierno del estado, y creo que por fin, entre tantas moscas apareció un blanquito. Me explico:

Tanto el gobernador Alfonso Durazo, como la anterior y el actual titular de la Secretaría de Turismo, han resultado excelentes pregoneros de todo tipo de información falaz que entre fanfarrias y exageraciones disfrazan la triste realidad de la actividad en Sonora.

Yo todavía no entiendo qué es lo que se busca y lo único que se me ocurre para explicarme las intenciones de declaraciones triunfalistas hacia un área de la actividad económica a la que simple y llanamente, siendo gentil y consecuente, afirmo que no han podido levantar. Lo único que se me ocurre para entenderlos es que, una de dos: o ignoran totalmente el tema a que se refieren, o piensan que todos los sonorenses somos, para evitar decirlo como lo diría una candidata presidencial de muy florido lenguaje, una bola de tarugos.

La más absurda por inalcanzable, es la declaración que hizo Durazo durante la reinauguración del Hotel San Carlos Plaza, en el sentido de que la meta de su gobierno en materia turística sería lograr que la actividad al final de su mandato contribuiría con el 20 por ciento de la producción total del estado, o PIB estatal. Y lo que es más inverosímil, es que parte de un mediocre 7 por ciento que en toda la vida de la actividad se ha podido lograr.

En principio pensé que era una simple ocurrencia de las muchas que se les salen a los políticos cuando quieren impresionar a algún grupo, o que quizás en un ambiente de algarabía y entre copa y copa se le salió para darle un champucito de cariño a su auditorio mayoritariamente turistero.

Pero a la postre y en virtud de que siguió insistiendo en su descabellado proyecto, llegué a dos conclusiones: 1) Alfonso Durazo no tiene la más mínima noción de lo que son los parámetros económicos y, 2) Sólo busca agregar a la dieta de quienes viven de atender a los visitantes, el tradicional alimento de atole con el dedo, platillo estelar del menú político.

Ya pasaron más de 3 años y entramos de lleno a la mitad de este gobierno sin que haya señales de que se hubiera dado cuando menos un crecimiento de un punto porcentual del turismo en el PIB; evidentemente esa meta no se va a cumplir, pero sí pueden los responsables del ramo buscar y promover alternativas en las que la actividad se beneficie.

Por ello me dio mucho gusto que entre tanto palo de ciego que han intentado, por fin hallan pegado en seco en uno que podría, si no romper la piñata con premios de gran turismo, cuando menos resquebrajarla y empezar a rascarle al verdadero filón, el cuál, a muchas regiones del planeta les ha permitido desarrollos económicos con importantes beneficios para la población.

Según se informó la semana pasada, Sonora y la Real Federación Española de Caza, firmaron un convenio para la promoción de Turismo Cinegético. En mi opinión, están las condiciones dadas y se cuenta en la entidad con infraestructura y experiencia para que en el corto plazo cazadores españoles nos consideren en sus futuros proyectos de cacería.

El llamado gran turismo es el que realmente genera riqueza y derrama importante para los destinos turísticos. A diferencia del visitante que llega por carretera y suele gastar un promedio de 100 o hasta 200 dólares diarios, los conocidos como integrantes del jet set viajan por aire, muchas veces en sus propias aeronaves o en sus embarcaciones y suelen erogar miles y hasta decenas de miles de dólares cada día.

Para captar ese tipo de turistas, no tenemos casi nada que ofrecer y casi nada nos llega. Es triste, pero es la realidad y en varias ocasiones he abordado el tema. Sin embargo, el turismo cinegético también genera derramas muy importantes a las regiones que eligen los cazadores para sus aventuras, las cuales realizan a campo abierto, por lo que no los inhibe el que en los lugares que visitan no existan hoteles de súper lujo, grandes casinos, antros en los que se presentan prominentes figuras del espectáculo, o restaurantes con chefs de corte mundial, entre otros factores que privilegia el gran turismo.

Ahí hay un nicho de oportunidad, así como una puerta recién abierta que parece promisoria. Ahora habrá que esperar que se den los pasos necesarios para que se materialice en resultados que beneficien a la actividad y a la economía en general.

La Real Federación Española de Caza, cuenta con 337 mil miembros y es la tercera federación deportiva más grande de España, solo superada por el futbol y el basquetbol. Bien promovida puede ser una enorme fuente de ingresos para el sector en el futuro.

Felicito a Roberto Gradillas y su equipo en la secretaría del ramo por esta buena nueva.

¡Enhorabuena!

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com