EXPO GANADERA 2026…¿MÁS DE LO MISMO O MEJORES CONTROLES?
Es de preguntarse si en Hermosillo la Expo Ganadera vuelve este próximo 22 de abril para cumplir con el libreto ya tradicional de constituirse como el antro más grande del estado o vendrá con ajustes en lo que evidentemente es necesario ajustar: Administrar el flujo y presencia de multitudes sin llegar al caos, regular la asistencia en eventos que se llenan peligrosamente desatendiendo las regulaciones de protección civil y sanitaria, regular el descontrolado consumo de alcohol y otras hierbas que circulan a vista de todos, separar la experiencia familiar del bacanal en el que se coexiste sin que haya autoridad que intervenga.
La organización de este nuevo galimatías es responsabilidad de Faridh Nieblas, joven elemento colaborador de Juan Ochoa, actual presidente de la UGRS (Unión Ganadera Regional), servil personaje de medio pelo incapaz de liderar dignamente a un gremio que ha sido fuertemente afectado por políticas nacionales nocivas para la actividad, según señalan submecatum way no pocos ganaderos, pero que igual ahí lo tienen dando pena ajena.
Pero volviendo a lo que nos ocupa… lo sucedido meses atrás en Waldos obliga a recordar lo ocurrido en años anteriores en este antro anárquico donde lo último que cuenta son las vacas, que ya son un símbolo para armar el verdadero negocio, y demás ganado en exhibición, hasta el bípedo, por cierto, a los que la acusiosa comunidad animalera no suele ver en las condiciones de maltrato animal, en el caso de los animales, en las que se mantienen semanas, confinados a espacios extremadamente reducidos y bajo condiciones de stress permanente, en un ambiente por demás caótico para cualquier animal, con todo y una flamante ley animalera.
El punto es que, si los aforos vuelven a rebasarse y la logística sanitaria y de seguridad siguen en la insuficiencia, constataremos que no hemos aprendido nada de las tragedias y que mientras para unos, como en el caso de los comerciantes del centro, hay presiones incluso absurdas, el trato diferenciado saltará a la vista, pero más allá de eso, la irresponsabilidad y permisividad oficiales que han estado visibles desde que esto se descompuso.
Por otra parte, para este año se habla de alrededor de trescientos a cuatrocientos de millones de pesos como derrama económica, lo cual suena bien, pero hay que ver para quien durante los casi 30 días de borrachera continua. Cuando se limpia el dato, separando lo que realmente entra a la ciudad y lo que se embolsan los organizadores, la balanza se inclina para un solo lado. La derrama neta para la ciudad es bastante marginal. No es un flujo extraordinario de flujo nuevo, sino una activación comercial temporal donde el dinero local se redistribuye y una fracción mucho menor, la de visitantes foráneos, sí representa algún ingreso fresco para la ciudad.
A eso hay que restarle costos que rara vez entran en el discurso: operativos de seguridad, atención médica, limpieza, desgaste urbano, así como también las externalidades: tráfico, ruido, saturación y los incidentes asociados al consumo de bebidas y sustancias. Cuando se hace el balance completo, es de entenderse que la Expo sí deja, pero a sus organizadores, mientras es de dudarse lo que se dice que ingresan el estado y el municipio porque, en estas, hasta nuestros impuestos terminan a su servicio en un balance realista, dato que deberíamos conocer públicamente y de manera exhaustiva para no tener que especular y haya transparencia reveladora, por cierto.
Otro aspecto para considerar sin duda es el de la real identidad del evento. Según Juan Ochoa, en su mensaje para el respetable, todos somos vaqueros, montaperros y nylon a lo mejor en el caso del 99.9% que solo hemos montado escobas cuando chamacos, la gran mayoría igualada pues, a la que acaso le alcanza para unas botas, cinto y sombrero para asomarse a ese bacanal desenfrenado, adornado con todos los accesorios que le integran, que se presenta como un espacio familiar.
En los hechos, la parte sustantiva del funcionamiento de esta feria depende del consumo de alcohol y lo que de manera ilegal circula felizmente y sin contratiempos… No por nada en el portal de la unión ganadera en la pestaña de la Expo, el anfitrión en su página de inicio nos da la bienvenida con un banner animado de grandes ligas, de los caros, el de la Tecate. Nada pescadito.
Esta particularidad pues, es el gran detonador de permanencia y gasto. Es lo que mantiene la dinámica nocturna, lo que empuja ventas y lo que, inevitablemente, incrementa riesgos para quienes, eso sí, por su propia voluntad llevan a su familia a un lugar como este bajo esas condiciones, donde la regulación bien pudiera establecer segmentos u horarios.
Lo que nos venden es un modelo híbrido. De día, la feria puede ser considerada hasta cierto punto familiar, pero de noche, cambia de naturaleza sin cancelar lo familiar, dejando la decisión y los riesgos a los padres, cuando se debería hacer, tal cual, lo que en las microscópicas cantinas de la ciudad: Prohibir la entrada a menores.
Entiéndase que esto no es un juicio moral; es una descripción operativa. El alcohol, en eventos masivos, es un vector de riesgo conocido: aumenta la probabilidad de riñas, desorden e intervenciones de seguridad y la presencia de menores en cantinas como esta, está prohibida por ley, pero se consiente al igual que en los estadios que operan de manera muy similar.
Aquí la inconsistencia es evidente. Se sostiene el discurso de convivencia familiar, necesario para legitimidad pública, mientras se permite una dinámica que empuja en sentido contrario. No hay una segmentación física clara de ambientes ni una definición explícita del tipo de evento que se quiere ser. Hay, más bien, una ambigüedad funcional: se maximiza el consumo sin ajustar la narrativa o establecer horarios diferenciadores.
Al final, la Expo Ganadera no ha llegado a ser el desastre que pudiera llegar a ser, en tanto no ocurra, así como tampoco el éxito rotundo y familiar que se promociona. Es algo más preciso: un evento económicamente positivo, pero con relativo y desconocido retorno institucional acotado, socialmente exitoso, pero conceptualmente inconsistente.
Se sostiene como figura por su exitoso concepto para una segmentación de deciles de ingresos muy marcada, en espacios donde lo popular se diluye para dar paso a la élite que no suele ser en su esencia la que entendemos como tal, sino de otra índole muy notoria.
Sin escatimar que esta feria es una tradición útil que activa el consumo, genera identidad y produce capital político para la Unión, aunque Juanito no lo entienda y menos lo haga valer, el problema no es que exista, el problema es que se siga contando como algo que no es y no se ajusten las cosas para evitar malos ejemplos a seguir para la niñez o que vaya a ocurrir una lamentable tragedia más incluyendo menores de edad, no sólo por lo masivo que llega a resultar, sino por múltiples otros riesgos, sin descontar las tragedias personales que ahí se registran a manera de cifra negra en los linderos del submundo que ahí también opera, que no suelen ser pocas.
#ByTheWay
… Ayer salió a la calle la manifestación tradicional previa al inicio de las hostilidades en la “Fiesta del pueblo”, próximamente del bienestar en estas, y la ciudad solar se paralizó al grado que hasta la Fuerza Informativa Mitotera comandada por la hermosa Kathya Félix participó entre los contingentes enseñando el músculo. Sin duda el medio más tenaz y exitoso por estos tiempos, que sin bajar la guardia ni entregar la plaza, ha crecido en un segmento del mercado informativo donde ya es el referente obligado.
… No podía saberse, pero de las posibilidades, ocurrió una que puede entenderse como incidente menor, donde uno de los más de dos mil caballos quedó seriamente lesionado en plena calle al despatarrarse con la superficie resbalosa y quedar imposibilitado para levantarse.
¿Qué puede salir mal con ese animalero circulando ante miles de espectadores, riesgosamente cerca del cuadrúpedo tumulto y muchos de ellos (los caballos también) alterados por un ambiente escandaloso mientras cuadru pedos los montan hasta haciéndolos correr por la plancha asfáltica caliente? Que nos cuente un cuento protección civil en tanto tenga que rendir cuentas ante una desgracia.
… El delito de Abigeato sigue siendo penado en Sonora con más dureza que matar a un cristiano y no es broma. ¿Cómo por qué razón seguirá siendo así?… Hace unos días, visitando a un amigo en desgracia guardado en el cereso 1, platicaba con un interno que me comentaba que tiene una sentencia de 30 años por robarle una vaca a su patrón porque tenía 7 meses sin pagarle, y casos como ese hay como para repartir por otros delitos.
¿Tendrá algo que ver esto con el que históricamente ha habido y sigue habiendo ganaderos de abolengo y nuevos ricos rancheros en el gobierno? Cuando la vida y libertad de una persona vale más que un animal, es porque los delincuentes están al otro lado de la ecuación, sin duda.
… Sonora tiene fama por la calidad de la carne de vaca y los Tacos de Armando, del chema y del Carin León son su evidencia VIP. ¿Cuáles son los mejores hoy por hoy?… ¿Tendrán competencia callejera que les gane o asemeje a precios populares, o de plano son lo mejor, más allá de los accesorios? Ahí se las dejo de tarea.

