Por Sara Pantoja
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yasmín Esquivel Mossa, pidió a las integrantes del colectivo 50+1 Internacional refrendar la unidad hacia la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, “que está haciendo un extraordinario papel”; sin embargo, no encontró eco en su convocatoria.
El jueves por la noche, en la cena de inicio de año de dicho colectivo que reúne a decenas de mujeres de distintas entidades, incluidas legisladoras de diferentes partidos políticos, contra la violencia de género, Esquivel Mossa lanzó entusiasmada:
“Hoy estamos frente a una realidad política donde nuestras abuelas lo soñaron, nuestras madres lo desearon y nosotras lo vivimos. Tenemos la primera presidenta mujer en México. En la doctora Claudia Sheinbaum encontramos una gran presidenta que hoy se destaca en nuestro país por ser la primera mujer”.
Entre las mesas la escuchaban Kenia López Rabadán, panista y presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y Mariana Gómez del Campo, exlegisladora local y federal del PAN; así como Carolina Viggiano, senadora del PRI y las morenistas Mónica Nemer, diputada federal, y Cinthia López Castro, senadora expriista.
Frente a ellas, la ministra Esquivel Mossa añadió: “Y más allá de los partidos políticos, lo que nosotros queremos refrendar es la unidad que debemos tener en estos momentos tan difíciles que vive nuestro país y en torno a nuestra dirigente que está haciendo un extraordinario papel, así como cada una de ustedes en el ámbito que se desempeñan en la Cámara de Diputados, en la Cámara de Senadores”.
A diferencia de otras ideas que pronunció durante los cinco minutos de su discurso y que arrancaron aplausos entre las asistentes, el llamado de la ministra en favor de la jefa del Ejecutivo no despertó la misma reacción.
Celebra mayoría de mujeres en la SCJN
Al inicio de su discurso, Esquivel Mossa destacó que, “en 200 años de historia”, en el Poder Judicial federal “ha habido 500 hombres y únicamente, hasta antes de la Reforma Judicial, había 12 mujeres, 12 mujeres y 500 hombres”.
Recordó algunos dichos que solían decirse en la Corte a la llegada de una mujer: “En 1961, que llegó María Cristina Salmorán de Tamayo, le cambian el nombre los señores y le dicen ‘ya no es la Corte, ahora es la corte y confección’, porque había llegado una mujer a integrar el Pleno de la Corte”.
Según narró, también se solía decir: “Ya nos falta un miembro, ¿por qué? porque tenían una mujer en la integración en 1961”.
Luego, la ministra reelecta el pasado 1 de junio, añadió: “Hoy tenemos en el Poder Judicial cinco mujeres que integran el Pleno de la Corte y, por primera vez en la historia, mayoría de mujeres; ¡cinco de nueve, por primera vez!”. Esa fue la primera vez que arrancó aplausos entre las asistentes.
La segunda idea que le celebraron fue cuando aseguró que en la Corte “todos los días” se revisan temas de género y que, desde su cargo defenderá “a todas las mujeres que sufren violencia en diferentes tipos”.
Y lanzó: “Nos decía hoy un ministro, ‘es que el discurso de género ustedes ya deben pararlo’. Le dije ‘no, mientras haya una mujer violentada en el mundo vamos a seguir alzando la voz desde el lugar donde estemos porque ahí tenemos que alzarla’”. Entonces, estallaron los aplausos de nuevo.
Después, Yasmín Esquivel lanzó el llamado de unidad en torno a Sheinbaum Pardo, pero ese pasó de largo entre las asistentes.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

