LA QUINTA OLA ACORRALA A MORENA
ESTADOS UNIDOS ha declarado, desde los ochentas para acá, a una decena de partidos políticos como organizaciones terroristas. Hay diferentes especulaciones con respecto al futuro de Morena, pero es un hecho queno llena los requisitos para ser colocado en esta lista negra.
En el listado tenemos a Hezbolá (“Partido de Dios” en el Líbano), Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica en Palestina), Partido Comunista de Filipinas (y su Nuevo Ejército del Pueblo), Partido de losTrabajadores de Kurdistán, Partido Baaz (Irak), las facciones disidentes del posterior partido Sinn Féin que actuó como brazo armado del Ejército Republicano Irlandés, La Unión Patriótica que transmutó a Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Herri Batasuna en el País Basco, España.
Para declarar una Organización Terrorista Extranjera, el Departamento de Estado de EU debe regirse mediante un estricto orden jurídico. Las cortes gringas no toman en cuenta grillas o polémicas discordantes, de tal forma que exigen pruebas demostrando que participan en actividades terroristas, violentas, premeditadas con fines políticos, utilizando coches bomba, secuestros o sabotajes.
Además, la organización extranjera debe amenazar la seguridad nacional estadounidense, poniendo en riesgo la vida de sus ciudadanos, su defensa o sus intereses económicos estratégicos. Claro la unidad antiterrorista de EU debe armar un expediente que pasa por los secretarios de Estado, del Tesoro, Fiscal General y luego al Congreso estadunidense. Los partidos comunes con facciones corruptas que operan mediante urnas no entran aquí.
Una vez colocado en la lista negra, EU procede a asfixiarlo financieramente presionando a los bancos para que no se conviertan en aliados de esa organización terrorista, a su vez presionan a los gobiernos (ocurrió en España con Batasuna y en el Líbano con Hezbolá) para que sacaran a los legisladores de los congresos y si este partido controla un territorio (como el Partido Baaz en Irak o Hamás en Gaza), recurre al apoyo militar directo o indirecto para derrocarlos.
En el pragmatismo gringo, el partido Morena es la fuerza política legítima que ostenta el poder ejecutivo y legislativo en México. Como organización no sufre de ningún bloqueo o sanción institucional. Ah, pero no así algunos de sus integrantes en quienes recae la posibilidad de ser aliados o cobijar el narcoterrorismo.
Conforme a la Estrategia de los EU para Combatir la Corrupción considerada como de seguridad nacional por Washington se aplican tres herramientas legales:
La Ley Global Magnitsky que impone severas sanciones a cualquier extranjero que cae en este renglón, incluso congelan sus cuentas y mediante la Ley de Asignaciones se le prohíbe de por vida ingresar a suelo norteamericano quitándole la visa, así como a sus familiares directos. Y la Iniciativa de Recuperación de Activos de la Cleptocracia permite al gobierno rastrear, confiscar y recuperar los bienes (mansiones, yates, cuentas bancarias) que políticos extranjeros corruptos hayan comprado en EU utilizando dinero sucio o del erario.
Los partidos políticos están protegidos por la soberanía de sus países por ello, el enfoque estadounidense es destruir su red de soporte mediante la persecución de los individuos clave. Si las investigaciones de las agencias estadounidenses demuestran que operadores de Morena utilizaron esquemas de corrupción o recibieron dinero en efectivo del crimen organizado para financiar los comités o las campañas electorales, el gobierno de EU activa estas leyes.
Estados Unidos ha manejado cinco olas con las que ha venido cercando y presionando al sistema político mexicano. Con el caso García Luna envió el mensaje de que nadie está a salvo ni fuera de su alcance. La segunda fue la caída del Mayo Zambada saltándose los canales oficiales mexicanos.
La tercera ola fue la entrega del centenar de narcos lo que a su vez generó que decenas de mandos comenzaran a firmar acuerdos de culpabilidad en cortes norteamericanas, nutriendo los expedientes políticos que hoy explotan. La cuarta es el caso Rubén Rocha Moya.
La quinta y más reciente ola inició el tres junio con el señalamiento de LA Times sobre personajes de gobierno que son testigos protegidos, información reforzada por el NYT y ampliada por el Departamento del Tesoro que el primero de julio emitió una alerta financiera sancionando y vinculando con el huachicol (por apoyos a campañas políticas de Morena y a periodistas) a integrantes del CJNG.
En automático hay efectos negativos para México como lo ocurrido con el T-MEC y para el partido Morena con la intervención de los gringos en la configuración de su modelo para elegir candidatos alejados del maligno so pena de descarrilarlo a mediados de campaña con una asfixia financiera.
Ahora que México quedó fuera del mundial de futbol, habrá que estar atentos al inicio de la sexta ola que todo indica empezará con la entrega de Rocha Moya y el quemón mediático de otros conocidos personajes cuyo listado, se habla, son más de sesenta. Por lo pronto, el abogado del Chapo ya amenazó con dar a conocer los nombres de 32 ubicados en la nómina del cartel de Sinaloa, esto será si no le cumplen algunas de sus propuestas.
Así tenemos que, si la primera mitad del año fue negro para los detentadores del poder, el segundo tiempo (ad hoc) no se ve que vaya a ser mágicamente feliz. Ojo con la sexta ola.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de
experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en
Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y
Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo,
S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en
Organizaciones…
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