+ Empalme comenzó a cuestionar a Luis Fuentes; la diputada local se volvió adversaria; el peligro de establecer negocios en la carretera y los dos escritorios en la alcaldía; MACISO hace desaparecer l PRD… y al perredismo
EMPALME, Son. – Hace tiempo no dirigía la vista hacia este que fuera un centro ferrocarrilero de gran importancia, lo cual acabó cuando el presidente Zedillo regaló el ferrocarril mexicano a los Larrea, socios de un consorcio extranjero que luego hizo al expresidente su consejero.
Pero no escribiré de eso, sino las incidencias comentadas por empalmenses que me sorprenden, a partir de los sonantes para suplir a Luis Fuentes Aguilar en la alcaldía u omisiones del munícipe que lo alejan de su gente.
Por ejemplo, la crítica a Luis tras un percance entre una pipa y un vehículo sedán que cobró una joven vida, frente a Bella Vista, la tradicional colonia de pescadores donde se expende el marisco más delicioso del mundo. O andan cerca.
El choque fue frente a uno de estos negocios. Uno pensaría ¿Y qué flautas toca el alcalde en un percance en un tramo federal?
Me explican: en esa ruta de casi 2 kilómetros rellenada para acortar la distancia entre Empalme y Guaymas, donde se construyó el legendario Puente Douglas, han ido instalándose comedores con gran riesgo.
¿Y…? Pues que los dueños de esos negocios creados con material precario, ocupan banqueta y obligan al peatón a usa la carretera donde y un carril es estacionamiento. Donde los vehículos circulan por encima de los 100 kmp/h.
Uno come un delicioso marisco y a 2 metros pasa un carguero de doble remolque con el material que usted quiera. La autoridad preventiva, como si nada. Comencé a entender. Es el alcalde la primera instancia a quien se pide tolerancia a esto, porque esa gente necesita trabajar. Tienen derecho a trabajar. Pero ¿a exponer su vida?
Lo demás es agravante: como conservar frescos los alimentos; o el servicio sanitario que, adivine usted cómo funciona sin drenaje y todo cae al mar – también a escasos metros de donde uno come–, en el estero que ambientalistas y científicos exigen cuidar, porque allí nacen las crías que mañana serán la producción pesquera sostén de empleo por millares.
Hay, pues, vínculo de Luis con riesgos como el que provocó la tragedia de la pipa y el sedán.
Aparte, el exlocutor presenta obra, pavimento, principalmente, pero la critican al comparar calidad con costo. Se lo dejo a los expertos, aunque podremos abordar el tema más adelante.
Prefiero aludir a lo que escribe el analista José Luis Villegas, en un comentario que así inicia:
“(la) Primera acción como presidenta municipal, Rebeca Silva Gallardo sería presentar una denuncia pública ante la Contraloría y Fiscalía General del Estado”. Alude a una necesaria auditoría “al evidente quebranto financiero del Ayuntamiento”. Hasta cárcel considera, por el presunto daño patrimonial y, aunque no lo refleja, “enriquecimiento inexplicable a Luis Fuente Aguilar”.
Marqué el número telefónico de Luis para saber su opinión, pero no respondió. Insistí. No tuve éxito. Sus cercanos evadieron el tema. Entendí: ya no es fácil decir algo al alcalde, quien 5 años después es una persona distinta a quien se autonombraba “el grande de la radio” antes de estar en el sitio correcto, en el momento correcto.
Y no es que la diputada local Rebeca Silva atraiga multitudes. Pocos la conocen, pero Villegas la ubica como “proyecto” de alguien y advierte de una fórmula electoral “fragmentada por los celos y odios políticos”.
La maestra fue propuesta del fantasmal Partido Nueva Alianza, residuos de la mapachería del Sindicato Nacional de Trabajadores del Educación, el famoso SNTE, cuna de cacicazgos hasta que el neoliberalismo le puso coto, aunque Morena lo revive con otra máscara.
Le ha quedado a deber mucho a Empalme, sede del XIV Distrito por el cual le consiguieron un asiento en el Congreso de Sonora, pero se dio cuenta que podría ser alcaldesa.
Peor, José Luis Villegas revela el deseo de serlo “no para servir a la ciudadanía, sino para sacar sus odios reprimidos en contra de Luis Fuentes y de sus colaboradores”, y aquí aparece una figura central, captada en la visual expuesta por Villegas: comenzaron ataques mediáticos y acusa la maestra que los financia Saúl Fraijo.
¿Quién es?: “El dueño absoluto de la obra pública en Empalme”.
Conozco poco de doña Rebeca, quien ya no es una jovencita y, ciertamente, carece de experiencia política para sortear esos movimientos de ola brava. Pero me quedo con las críticas a Luis, para buscar el por qué desde puntos de vista objetivos.
Sin embargo, destaco esto que me expuso un ciudadano ejemplar, de esos que, por serlo, los repelen los políticos cuando se trata de nombrar colaboradores:
“Visité a Luis Fuentes y, cuando pasé, me di cuenta que en su oficina tiene dos escritorios, el suyo y el de una persona que come dulces viendo quién entra y quién sale”.
“Siempre está muy atento. Incomoda, pero así es”, prosigue, y “cuando alguien espera respuesta, Luis voltea a verlo antes de responder”.
Eventualmente pude saber quién es esa persona que resuelve al lado del presidente: Saúl Fraijo, el presunto controlador de la obra púbica en Empalme.
No lo conozco personalmente, pero sé de él desde hace una docena de años, cuando llegó a la exciudad jardín buscando contratos de obras y charoleaba con amigos en lo estatal.
Se aquedó, ahora veo. Por la simple y sencilla razón, me explican, que este cajemense “está muy bien con el jefe”. No me pudieron, o no quisieron, confirmar quién es el jefe. Ya saldrá.
Lo lamento por Luis si así están las cosas, pero más por Empalme, que aún espera la promesa del exgrande de la radio, de exigir cuentas a su antecesor, el “Pantico” Genestas, por mal uso del dinero público, lo cual ratificó hace unos días en Hermosillo, frente al gobernador Durazo, quien lo invitó a hablar del avance empalmense.
Así comenzó, que encontró un cochinero, pero hoy todo está bien, aunque nada dijo sobre demandas y sus resultados, lo cual lo haría cómplice.
Sí, por primera vez escucho que hay vías de agua en el barco de Luis. Y se le estaría cayendo la promesa de hacerlo diputado local en el enroque con la maestra. A ver.
MACISO EN MANOS DEL PRIAN
El PRD se había aliado con el PAN desde 2021, regalándole su 3% de los votos con que subsistía. Hoy, los tradicionalistas no quieren aliarse, por eso el cambio de nombre a Maciso, para despejar el camino a ese frente antimorena en formación.
En Guaymas, Joel Ramírez abandona a Jesús Saldaña, quien en 2024 aportó los votos para superar ese 3% y sobrevivir en Sonora. Dejó el control a operadores de Toño Astiazarán mezclados con los de Rogelio Sánchez. Así podría ser en cada municipio y ocurrir con el propio Joel.
Comenzó ahora sí a escribirse la historia de lo que viene para 2027 y falta mucho por ver en el plan conjunto de derrotar al partido aplanadora del momento.

