LA PRUEBA PISA EN MÉXICO: TAN LADEADA COMO LA TORRE ITALIANA
Las malditas redes sociales que todo lo ven, todo lo oyen y todo lo guardan, me recordó aquel episodio bastante chusco de hace unos años, donde una maestra de nombre Ana María Prieto, en plena conferencia de prensa, se puso a imitar y a bailotear como una chiquilla medio caprichosa y díscola con el conocimiento, para salir en defensa de los nuevos libros de texto de la Secretaría de Educación Pública, como parte de la Nueva Escuela Mexicana.
“Lero, lero, maromero…”, decía la profe con voz chillona asemejando a una niña, mientras intentaba explicar que los estudiantes debían dejar atrás la competencia por las calificaciones y adoptar una educación basada en proyectos y colaboración.
Evidentemente, la escena protagonizada por la maestra Ana María derivó en críticas y burlas de sus detractores, mientras para otros, la educación básica iniciaba una nueva ruta más venturosa en nuestro país. Ya sabe usted: el Ying y el Yang.
El tiempo, ese viejo sabio silencioso y paciente, terminó por dar la razón a aquéllos que pensaban que el camino de la nueva escuela mexicana estaba errado. Y no pasó mucho tiempo.
De acuerdo a los resultados de la prueba PISA 2025, en donde participaron alrededor de 760 mil estudiantes de 91 países y economías, solo TRES de cada DIEZ estudiantes mexicanos de quince años alcanzaron el nivel básico de competencia en matemáticas. Los otros siete quedaron por debajo de ese mínimo.
Sin duda, un dato demoledor para el sistema educativo mexicano.
Y no es para menos: México es el penúltimo país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), evaluado en Ciencias y comprensión lectora; el antepenúltimo en matemáticas y el cuarto país con desempeño más bajo en pensamiento computacional.
Desde luego, para las autoridades el pretexto perfecto de esta dramática caída será el uso desmedido del celular; ¿y los culpables?: padres de familia y maestros. Un reparto de culpas de librito.
El caso es que no damos una.
El resultado de esta Prueba Pisa es el más bajo para el país desde la edición del 2006, y prolonga la tendencia descendente observada después de los 409 puntos alcanzados en 2018.
Pero bueno, como tampoco queremos sonar fatalistas, la prueba arrojó algunos resultados favorables, por ejemplo: el 80 por ciento de los alumnos mexicanos afirmó sentir curiosidad por una amplia variedad de temas, frente al 73 por ciento del promedio de la OCDE. Además, el 85 por ciento expresó interés en contribuir mediante su futuro trabajo a la protección ambiental.
Pa´ que vean que no todo está perdido en Roma.
Malones en matemáticas y lectura, pero muy preocupados por los temas ecológicos.
Ante este poco alentador panorama, la pregunta es: ¿México tendrá que reprogramar a la llamada Nueva Escuela Mexicana por una quizá no tan nueva pero con mucho mejores herramientas?
He ahí.
ENCUADRE PUNZANTE
Supongo que para desazón y envidia de sus detractores, el alcalde de Hermosillo, Antonio “Toño” Astiazarán, cumplió su palabra e inauguró la noche de ayer el complejo deportivo conocido como el “Cárcamo H Cerro Colorado”, allá por el norponiente de la ciudad. “Hoy estamos acercando la infraestructura, pero junto con ello, también la convivencia para beneficiar a miles de familias…cuando uno se compromete, se debe honrar y cumplir la palabra”, expresó Astiazarán en el evento inaugural, ante cientos de hermosillenses ahí reunidos. Sin duda, las buenas obras suman para lo que viene, y el Toño lo sabe.

