Por Mathieu Tourliere/Foto: Daniel Augusto/Cuartoscuro
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En las últimas semanas, la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, consumó la toma del árbitro electoral: los directores de las áreas estratégicas, que ella nombró de manera unilateral al amparo de una nueva facultad que le otorgó Morena, están exigiendo las renuncias de decenas de trabajadores de carrera.
El caso generó indignación entre los trabajadores del INE, y fue cuestionado por algunos consejeros, como Rita Bell López, quien puso el tema sobre la mesa ayer durante la sesión de la Comisión Temporal de Presupuesto 2027, cuando planteó su solidaridad con las víctimas de esta “separación de un número considerable de personas que están renunciando o se les está pidiendo la renuncia”.
La consejera deploró que, con el despido disfrazado de renuncias, el INE pierde “experiencias, capacidades, años de formación acumulados” y urgió a que se respeten los derechos laborales de quienes han sido afectados”.
En su cuenta de X, el consejero Martin Faz denunció, por su parte, que los nombramientos de Taddei “han agudizado la lamentable práctica de solicitar muchas renuncias a personal profesional y diligente con solvente trayectoria”, y aseveró que “la pérdida de personal profesional sin sustento que le justifique, afecta la capacidad técnica del INE y pone en riesgo sus altas responsabilidades de cara al inicio del proceso electoral 2026-2027”.
El pasado 30 de mayo, la Red de Mujeres en Plural expresó su “profunda preocupación” respecto a la solicitud de renuncia presentada al personal adscrito a la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación del INE, área en la que Taddei colocó a Iliana Araceli Hernández Gómez; en un comunicado, la organización denunció un “grave riesgo de desmantelamiento institucional” y advirtió sobre el riesgo de convertir al área en un “espacio administrativo sujeto a ciclos de lealtades personales o cuotas políticas”.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

