CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el asesinato del periodista oaxaqueño Francisco Alejandro Leyva Aguilar y urgió a las autoridades mexicanas a emprender acciones “urgentes y efectivas” para frenar la violencia contra la prensa, al advertir que con este caso suman seis periodistas asesinados en el país en lo que va de 2026.
El organismo pidió una investigación “pronta, exhaustiva y transparente” que permita esclarecer el móvil del crimen, identificar y sancionar a todos los responsables, además de evitar que el caso permanezca impune.
Señaló que el periodista era conocido por la columna El Zumbido del Moscardón, en la que analizaba la política oaxaqueña y publicaba denuncias sobre hechos de violencia y presuntos vínculos entre el crimen organizado y actores políticos. Agregó que horas antes de ser asesinado difundió un texto sobre la situación de inseguridad en Oaxaca y la presunta influencia del crimen organizado en la economía y la política del estado.
“Este asesinato confirma, una vez más, el clima de extrema vulnerabilidad en el que ejercen su labor los periodistas en México. No se puede permitir que la violencia siga silenciando voces críticas”, afirmó Pierre Manigault, presidente de la SIP.
La organización también destacó que Leyva Aguilar tuvo una trayectoria en el periodismo local y fue director de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CorTV), además de colaborar con diversos medios y plataformas digitales.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y directora editorial de la Organización Editorial Mexicana (OEM), sostuvo que la repetición de estos ataques refleja “la grave crisis de seguridad y de impunidad” que enfrenta el periodismo en México, por lo que llamó al Estado a fortalecer las medidas de protección para los comunicadores.
La SIP recordó que la semana pasada también condenó el asesinato del periodista Josué Martínez Contreras, ocurrido en Puebla, y consideró que ambos casos evidencian un patrón de violencia contra la prensa.
El organismo reiteró que México continúa entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo y advirtió que la impunidad en los crímenes contra comunicadores favorece la repetición de estos ataques.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

