“Lo primero que para nosotros es relevante y debe ser relevante para todas y todos los mexicanos es la violación a la soberanía, como se hizo en aquel entonces y lo estamos haciendo ahora porque ellos dijeron una cosa, cuando viene la llegada de estos dos narcotraficantes a Estados Unidos y después dicen otra cosa”. 

Insistió en que la nueva versión es que “sí participó la agencia, es más, muestran el avión como un operativo, por eso nosotros se lo planteamos a la FGR y también lo que eso significó en México”.  

No solo se trata, dijo, de la violación a la soberanía sino lo que ocurrió posteriormente en Sinaloa al provocar un conflicto interno en un grupo delictivo, por ellos, afirmó.  

“En este momento consideramos que hubo omisión, mentira, por parte del exembajador y por eso le planteamos a la fiscalía que hiciera dado que tiene abierta una carpeta de investigación sobre este tema, que incorporara esta parte en la carpeta de investigación, es muy relevante, como fue relevante en su momento lo que otros gobiernos hicieron.  

La administración mexicana solicitó al actual embajador estadunidense, Ronald Jhonson que haga consultas para que den una explicación a su gobierno.  

Incluso dijo que “hay quien ha dicho que la presidenta no debería de preocuparse de estos temas y debería ocuparse de otros temas, me ocupo de todo lo que me corresponde todos los días, pero el asunto aquí es si hubo una violación a la soberanía, porque el fin no justifica los medios”.  

El discurso de que este tipo de casos, redundó, le permiten a Estados Unidos tener injerencia en México.  

Pidió al embajador de México en Estados Unidos, Roberto Velasco hablar de un caso de hace décadas, el del doctor Humberto Álvarez Machain por la tortura y asesinato del agente estadounidense Kiki Camanera, caso en el que también se señala a Manuel Bartlett quien no solo no fue investigado en México, sino que también fue director general de la Comisión Federal de Electricidad en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. 

TOMADO DE PROCESO.COM.MX