Por Ricardo Olín/Foto: Cuartoscuro/Edgar Negrete Lira
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con goles del joven Mateo Chávez y de los naturalizados Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo la Selección Mexicana goleó 3-0 a la República Checa y terminó por primera vez con tres victorias, nueve puntos y sin recibir gol en la fase de grupos de una Copa del Mundo.
Con el resultado, México avanzó a los dieciseisavos de final donde aún espera rival que podría ser Cabo Verde, Uruguay, Ecuador o Senegal, pero ya aseguró que jugará el próximo 30 de junio en el Estadio Banorte.
Al minuto 78, Raúl Rangel abandonó el terreno de juego y fue sustituido por Ochoa, de 40 años, quien recibió una sonora ovación, pues en las gradas los aficionados habían estado coreando su nombre para pedir que entrara. El arquero cumplió así su sueño de jugar un Mundial en casa.
A pesar del ambiente en su contra, de un estadio pletórico que con sus gritos los presionaba, los europeos no se echaron para atrás en el inicio del partido. Incluso, la primera acción de peligro del encuentro llegó de su parte; al minuto 7, con una pésima marcación de César Montes y Jorge Sánchez, quienes permitieron que Denis Višinský quedara de cara al arco mexicano. Por fortuna, para México, el atacante envió su disparo por un costado de la portería de Raúl “Tala” Rangel.
Después de esa acción, la Selección Mexicana intentó atacar, sin embargo, no logró descifrar la defensa checa. Cada vez que pasó de medio campo no consiguió orquestar una jugada que al menos diera la sensación de peligro. Fue hasta el minuto 36 cuando Israel Reyes pisó el área chica rival y desde el extremo derecho soltó un derechazo que contuvo el portero Matej Kovar.
Dos minutos después, cuando el cancerbero checo despejó, la tribuna soltó su frustración con el grito homofóbico por el que la FIFA ha multado en múltiples ocasiones la Federación Mexicana de Futbol y que no ha podido ser erradicado. Esto volvió a ocurrir al 45+2. El primer tiempo terminó con un descafeinado 0-0.
En el complemento, México se volcó al ataque con la consigna del gol. La ansiada búsqueda rindió fruto al minuto 55 cuando en una descolgada Mateo Chávez se puso frente al arco y, sin dudar, con contundencia y elegancia, metió de zurda para firmar el primero de la noche que hizo estallar el Banorte igual que hace 40 años en el Mundial de México 86.
No conformes, los dirigidos por Javier Aguirre continuaron con un voraz ataque ya con unos checos sin piernas y desesperados.
Al 61, apareció Julián Quiñones para marcar su segundo gol en este Mundial. Gilberto Mora, quien se convirtió en el jugador más joven en alinear para México en una Copa del Mundo, con 17 años y 253 días, filtró un pase hacia el costado derecho donde Jorge Sánchez se enredó con el balón que, tras una serie de rebotes y el portero checo ya vencido, cayó en el corazón del área para que el de origen colombiano lo empujara ante la algarabía de un estadio loco de alegría.
La fiesta y la goleada mexicana fue obra de Álvaro Fidalgo al 90+4, quien tras firmar el 3-0 lloró hincado en el campo sagrado del Estadio Banorte que hacía muchos años no veía a la Selección celebrar una victoria tan contundente que no movió a nadie de sus asientos durante varios minutos y que le devolvió a un país la ilusión y la esperanza de un Mundial histórico.
Alineaciones
-
México: Raúl Rangel, César Montes, Jorge Sánchez, Mateo Chávez, Israel Reyes; Edson Álvarez, Gilberto Mora, Luis Romo; Julián Quiñones, Roberto Alvarado y Guillermo Martínez.
-
Cambios: Santiago Giménez por Martínez, Obed Vargas por Romo, Álvaro Fidalgo por Mora, Guillermo Ochoa por Rangel y Jesús Gallardo por Chávez.
-
República Checa: Matej Kovar; Tomas Holes, Robin Hranac, Vladimir Coufal, Landisval Krejci; Pavel Sulc, David Zima, Tomas Soucek, Jaroslav Zeleny, Lukas Provod y Patrick Schick.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

