Se suma que la UNCTAD, sin mencionar el nombre del presidente Javier Milei, colocó a México junto con Argentina entre los países de la región con mayores caídas en la atracción de nuevas inversiones.

“En Argentina, el monto cayó de aproximadamente 37 mil millones de dólares a apenas 1.4 mil millones de dólares”, sostiene el análisis.

Apuntes de la OCDE

Otro de los puntos presumidos tanto por el secretario de Hacienda como por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue el tercer eje, según el cual México cuenta con la segunda tasa de desempleo más baja, de 2.7%, entre los países integrantes de la OCDE, únicamente detrás de Japón.

La cifra también fue presentada de manera incompleta. El documento citado por las autoridades, correspondiente a las Perspectivas del Empleo de la OCDE 2026, reconoce que “a pesar de esta evolución, la informalidad sigue representando más de la mitad del empleo total” en México.

Esto significa que aunque pocas personas aparecen oficialmente como desempleadas, millones trabajan en actividades informales, sin acceso a seguridad social, prestaciones laborales, contratos estables o ingresos suficientes.

Un diagnóstico incompleto

Para el académico del Tecnológico de Monterrey, Héctor Magaña, es válido que el gobierno utilice información de instituciones internacionales para presentar los avances económicos del país. Sin embargo, también es necesario ofrecer una lectura completa de los documentos, pues seleccionar únicamente los datos positivos genera una radiografía parcial que impide dimensionar y atender los problemas de fondo.

“No necesariamente son datos falsos; el problema es que se seleccionaron principalmente los resultados favorables y no se explicó qué hay detrás de ellos. Por ejemplo, es positivo que México se encuentre entre los diez principales receptores de inversión extranjera. Sin embargo, la UNCTAD también señala que el valor de los proyectos completamente nuevos —como la construcción de plantas o la ampliación de capacidad productiva— cayó”, dijo en entrevista con Proceso.

La falta de nuevas inversiones, ahondó, puede ser una señal de que algunas empresas están “aplazando nuevos proyectos ante la incertidumbre comercial y económica”, particularmente en el marco de las dudas sobre el futuro del T-MEC.

Algo parecido ocurre con el empleo, remarcó el académico.

“Son datos favorables. No obstante, más de la mitad de las personas ocupadas trabaja en la informalidad, muchas veces sin seguridad social, prestaciones o estabilidad laboral. Por ello, una tasa de desempleo baja no significa necesariamente que todos los empleos sean de buena calidad”, dijo.

TOMADO DE PROCESO.COM.MX