Se impone Lula a Bolsonaro en la elección presidencial de Brasil

HomeInternacional

Se impone Lula a Bolsonaro en la elección presidencial de Brasil

Por Rafael Croda

BOGOTÁ (apro).- El mandatario izquierdista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, logró reelegirse para un nuevo periodo de cuatro años en el cargo en la segunda vuelta presidencial de este domingo y, con ello, puso fin a la racha de triunfos de candidatos ultraderechistas que han llegado al poder en América Latina con el apoyo del gobernante estadunidense, Donald Trump.

Lula derrotó al senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro, el candidato de Trump, por una diferencia de 3.5 puntos porcentuales, en un resultado que tiene una dosis de sorpresa porque todos los sondeos preelectorales ubicaban al gobernante izquierdista entre uno y cuatro puntos debajo de su contrincante, aunque la mayoría advertían que, debido al margen de error de las muestras, había un “empate técnico”.

Según los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE), con el 99.77% de las urnas escrutadas, Lula obtiene el 51.76% de los votos y Bolsonaro el 48.24%.

La reelección de Lula, quien cumplirá 81 años el martes próximo e iniciará el 1 de enero de 2027 un cuarto periodo de gobierno, constituye una derrota para las acciones injerencistas de Trump durante toda la campaña presidencial brasileña.

También es el primer revés para el proyecto de Trump de impulsar en la región la llegada al poder de gobernantes ultraderechistas alineados con sus políticas de mano dura contra el narcotráfico, con la presencia de tropas estadunidenses en la región con el pretexto de combatir al “narcoterrorismo” y con el plan de Washington de controlar los recursos naturales latinoamericanos y acotar la presencia de China en el hemisferio.

Desde que Trump llegó por segunda vez a la Casa Blanca, en enero de 2025, siete candidatos presidenciales de países latinoamericanos a los que él apoyó habían ganado las elecciones. Cuatro de ellos –Rodrigo Paz en Bolivia, Nasry Asfura en Honduras, José Antonio Kast en Chile y Abelardo de la Espriella en Colombia– le arrebataron el poder a la izquierda.

La victoria de Lula no sólo frenó esa racha, sino que la cortó de tajo ya que la mayoría de los latinoamericanos seguirán gobernados por la izquierda.

Brasil, México y Uruguay, los únicos países latinoamericanos con gobiernos de izquierda democráticos, concentran el 52.6% de la población y el 58% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región.

Es la primera vez en la historia de Brasil que un candidato que no encabezó la primera vuelta presidencial gana en la segunda ronda la presidencia.

En la primera ronda presidencial del pasado 4 de octubre, el gobernante izquierdista obtuvo el 45.16% de los sufragios, 1.87 puntos porcentuales menos que Bolsonaro.

Un factor que contribuyó al triunfo de Lula este domingo es la participación de cientos de miles de votantes que se abstuvieron en la primera vuelta, cuando el ausentismo llegó a 21.08%.

Este domingo, en cambio, el abstencionismo se ubicó en 19.20%. Esos casi dos puntos de diferencia equivalen a tres millones de votos, gran parte de los cuales se produjeron en los estados del nordeste, donde el Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, tiene su bastión electoral.

Golpe al injerencismo

Trump intervino de múltiples maneras en el proceso electoral brasileño. Antes de la primera vuelta del pasado 4 de octubre, impuso aranceles del 50% y del 25% a productos de Brasil, a pesar de que este país tiene un déficit comercial con Estados Unidos.

Además, quitó la visa estadunidense e incluyó en la lista OFAC (de excluidos del sistema financiero internacional) a los jueces brasileños que impusieron una condena de 27 años de prisión a su amigo, el expresidente Jair Bolsonaro, padre de Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado por Lula este domingo.

En la campaña por la segunda vuelta, el PT de Lula pidió a la Justicia Electoral anular la candidatura presidencial de Bolsonaro por presunta “selectividad algorítmica” a su favor en Meta, la plataforma propiedad de Mark Zuckerberg y en X, de Elon Musk.

Meta, que también es dueña de Facebook e Instagram, rechazó los señalamientos y aseguró que da un trato equitativo a las dos campañas. El PT, sin embargo, sostuvo que las recomendaciones, la inteligencia artificial y los mecanismos de publicidad en Meta y X operan, “de modo redundante”, a favor de la candidatura del senador ultraderechista y “en franco perjuicio” de la campaña de Lula.

El profesor de la Universidad Iberoamericana y doctor en estudios internacionales por la Universidad de Miami, Abelardo Rodríguez Sumano, señaló antes de los comicios que la injerencia de Trump en elecciones latinoamericanas apunta a un “reposicionamiento geoestratégico y territorial de Washington en el hemisferio y a presionar por un alineamiento total de Latinoamérica a su proyecto político”.

Y Brasil, indica, tiene una relevancia especial en ese plan por el tamaño de su población y su economía; por la amistad del mandatario republicano con Jair Bolsonaro, que se hace extensiva en esta coyuntura a su hijo Flávio, y porque Lula es un referente de la izquierda latinoamericana y un socio fundador, junto con Fidel Castro, del Foro de Sao Paulo, el grupo que aglutinó en 1990 a la mayoría de los partidos y movimientos de izquierda de la región.

No es casualidad que uno de los críticos más duros y persistentes del Foro de Sao Paulo desde aquellos años ha sido el actual secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio.

Voces inconformes

Este domingo estaban convocados a las urnas 158.7 millones de votantes brasileños para elegir un presidente y siete gobernadores que pasaron a la segunda vuelta en la primera ronda del 4 de octubre pasado.

El TSE de Brasil decidió ampliar por dos horas la jornada electoral debido a los problemas que se presentaron con el transporte público en varios estados, lo que ha dificultado la llegada de miles de electores a los centros de votación.

Una solicitud en ese sentido había sido formulada al TSE por las campañas del presidente izquierdista y del candidato ultraderechista.

Con la prórroga decretada por la autoridad electoral para todo el país, los centros de votación cerraron a las 19:00 horas locales (22:00 GMT).

El profesor de derecho electoral de la Fundación Getulio Vargas (FGV), Fernando Neisser, dijo al diario Folha de Sao Paulo que la decisión del TSE de ampliar en dos horas la jornada electoral se produjo cuando algunos centros de votación ya estaban cerrados, por lo que existe la posibilidad de solicitar la anulación de los comicios.

“Dado que la decisión (de ampliar el horario) se tomó cuando algunos colegios electorales ya estaban cerrados y otros seguían abiertos con colas, esto significa que existe una disparidad con respecto a los diferentes centros de votación”, indicó, y sostuvo que eso puede constituir una causal de anulación de los comicios.

A pesar de que también el Partido Liberal de Bolsonaro pidió prorrogar la jornada en algunas ciudades, el jefe de campaña del candidato ultraderechista, el senador Rogério Marinho, afirmó que estaba en marcha un “golpe judicial” contra los comicios y sus seguidores comenzaron a sugerir en redes sociales un “fraude electoral” sin aportar pruebas.

TOMADO DE PROCESO.COM.MX