Por Camila Ayala Espinosa
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Mientras niños de Paraíso, Tabasco, padecen enfermedades respiratorias y otros males tras el arranque de la refinería Dos Bocas, y en momentos en que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha prometido colocar la protección del medio ambiente como prioridad, Petróleos Mexicanos (Pemex) elevó la emisión de los gases más contaminantes para la salud y el planeta durante el primer semestre de 2026.
De acuerdo con el informe financiero correspondiente al segundo trimestre del año, entre enero y junio de 2026 la petrolera incrementó las emisiones de dióxido de carbono, óxidos de azufre y metano, tres contaminantes asociados con el deterioro de la calidad del aire, el calentamiento global y afectaciones a la salud.
El mayor incremento en volumen corresponde al dióxido de carbono (CO₂). Durante el primer semestre de este año Pemex emitió 38.7 millones de toneladas, un aumento de 15.9% frente a las 33.4 millones de toneladas registradas en el mismo periodo de 2025.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) identifica al dióxido de carbono como el principal gas de efecto invernadero generado por las actividades humanas.
Su acumulación en la atmósfera acelera el calentamiento global. A su vez, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sostiene que el aumento de estos gases modifica la temperatura del planeta y favorece fenómenos climáticos cada vez más extremos, como sequías, inundaciones y olas de calor.
Los indicadores ambientales de Pemex también muestran un aumento en las emisiones de óxidos de azufre. Entre enero y junio de este año alcanzaron 728.7 mil toneladas, un incremento de 12.4% respecto de las 648.2 mil toneladas reportadas en el mismo periodo de 2025.
Para la EPA, los óxidos de azufre son de los contaminantes que generan mayor preocupación por sus efectos inmediatos sobre la salud. La exposición de corto plazo “puede dañar el sistema respiratorio humano y dificultar la respiración. Las personas con asma, especialmente los niños, son sensibles a estos efectos”.

