Por Aldo Canedo
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Toda la estructura política y gubernamental de la autollamada cuarta transformación cerró filas con la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, tras los señalamientos en su contra por parte de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván.
El frente común del oficialismo calificó las acusaciones de Maru Campos como “temerarias”, “frívolas” y “sin pruebas”, luego de que dijera en entrevista con Latinus que Ariadna Montiel tiene nexos con el crimen organizado.
Gobernadores, presidentes del partido a nivel estatal y la propia presidenta de la República aseguraron que la dirigente nacional es una persona íntegra, y enmarcaron los dichos de la mandataria de Chihuahua como una maniobra de distracción política.
Ello en respuesta a las investigaciones penales que involucran al exfiscal de la entidad, César Jáuregui Moreno, quien ya fue procesado penalmente por el delito de traición a la patria tras permitir presuntamente el ingreso y operación de agentes estadunidenses en territorio mexicano sin autorización federal.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó la postura del gobierno federal al respaldar públicamente a la líder de Morena y calificarla como “una mujer honesta, que dirige muy bien” al partido.
La mandataria federal exigió a la gobernadora de Chihuahua que, de contar con elementos que sustenten sus dichos, presente las denuncias formales con evidencias ante la Fiscalía. “Le reiteré, si tienes pruebas, preséntalas. Hasta ahora no ha presentado ninguna prueba”, subrayó Sheinbaum.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Montiel Reyes rechazó las acusaciones en su contra y le exigió que presente evidencias. “No permitiré que señalamientos sin sustento ni calumnias pongan en duda mi trayectoria y honestidad”, expresó la líder morenista.
En su posicionamiento, la dirigente partidista agregó fotografías de cuando vivió en la Sierra Tarahumara haciendo operación política a favor de Morena.
Además, sostuvo que los señalamientos buscan desviar la atención de los cuestionamientos que enfrenta la administración estatal, señalando directamente a la gobernadora por la presunta vulneración de la soberanía nacional:
“Lo único que buscan es distraer la atención de lo verdaderamente importante: usted y su gobierno han violentado la Soberanía Nacional […] Chihuahua y todo México merecen saber qué papel desempeñaron agentes estadunidenses de la CIA en un operativo realizado en territorio nacional, quién autorizó su participación y quién es la persona responsable de la vulneración de nuestra soberanía”.
A través de un desplegado firmado por los 23 mandatarios estatales del movimiento —incluida la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada—, las autoridades estatales calificaron los señalamientos como un acto de “bajeza” que utiliza temas delicados como la seguridad pública para el golpeo político. “Es inaceptable que la frustración y las diferencias políticas degeneren en señalamientos temerarios que buscan manchar la honra de quienes sirven a la nación”, expresaron las y los gobernadores.
Por su parte, las dirigencias estatales de Morena en todo el país respaldaron el pronunciamiento emitido por el CEN —encabezado en la Secretaría General por Carolina Rangel Gracida— y por la presidenta del comité estatal en Chihuahua, Brighite Granados de la Rosa.
TOMADO DE PROCESO.COM.MX

