En 3y2/David Parra

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En 3y2/David Parra

 

SONORA EN EL CENTRO DEL TABLERO

Tres días de gira presidencial por el estado de Sonora, teniendo como telón de fondo la crisis por el reclamo del gobierno de estados unidos de un inexplicablemente impune por casi dos años y ahora desaparecido, Rubén Rocha Moya, además de una nueva y ridícula escaramuza con España, la caja china de una reducción ilegal del calendario escolar encabezada por un famoso nominado por Trump, Mario Delgado, quien también vino de visita a más de lo público, en medio de una represión absurda en Zacatecas con detenidos y desaparecidos, da para pensar que la presidenta pudo haber venido con el Gobernador Durazo a desahogar una relevante agenda alternativa más allá de lo visible.

En estricto sentido formal, esta visita de Claudia Sheinbaum a Sonora habla de algo que desde hace meses comienza a perfilarse con claridad: el estado dejó de ser únicamente una frontera estratégica y pasó a convertirse en un espacio político prioritario para el gobierno federal, donde además, temas dolorosos que ocurren en otras latitudes del país, no suceden o no son tan graves en esta entidad.

Durante estos tres días la agenda presidencial se concentró en los temas de agua, infraestructura social, acceso a la salud para comunidades indígenas y presencia territorial del Estado. Para el Gobernador resultó en el banderazo para el hospital universitario, obra muy importante para el jefe estatal de la cual habremos de dar cuenta en sus capacidades y alcances para los sonorenses.

En su real dimensión política, las giras presidenciales rara vez son únicamente administrativas. Son ejercicios de narrativa, de posicionamiento y de lectura de poder, con agenda pública y privada, donde esta última suele ser la más importante.

En ese sentido, Sonora fue presentado como un ejemplo de estabilidad política y coordinación institucional entre la federación y el gobierno estatal encabezado por Alfonso Durazo, que incluso ha tenido que entrarle presupuestalmente a temas federales, como el de la reparación de la carretera 15 con 140 millones del presupuesto estatal.

Por supuesto, ninguna gira de alto nivel está exenta de protestas, reclamos o expresiones de inconformidad. Ocurrió también en esta ocasión. Hubo grupos que aprovecharon la presencia presidencial para visibilizar demandas relacionadas con servicios públicos, atención social e infraestructura pendiente. Algunas expresiones respondían claramente a problemáticas reales y legítimas que requieren atención continua del Estado. Otras, sin embargo, parecieron insertarse dentro de una lógica política elemental: utilizar la coyuntura mediática de una visita presidencial para obtener visibilidad, ejercer presión pública o posicionamiento político.

Eso tampoco debería sorprender. La protesta forma parte natural del ecosistema democrático mexicano, especialmente cuando existe exposición nacional y cobertura mediática amplia. En muchos casos, distintos actores sociales, políticos y partidistas, entienden que una visita presidencial representa una oportunidad para colocar agendas, disputar narrativas o generar percepción pública.

Reducir todas las manifestaciones a manipulación política sería injusto y simplista. Pero asumir que todas expresan espontáneamente una crisis social profunda también sería una lectura incompleta. Por ello no es creíble hablar de un desastre para Durazo, lo que, además, a diferencia de la barbarie que se diera en Zacatecas ante una manifestación con una reacción parecida a la de Carla Córdoba contra tres jubilados y un transeúnte, cual réplica de la represión salvaje como la de la Gen Z en el Zócalo y Michoacán, se diera civilizada, por la vía institucional y sin agresión alguna.

En ese contexto, el manejo institucional del gobierno estatal resultó políticamente relevante. Lejos de entrar en confrontación abierta o minimizar las expresiones ciudadanas, la administración estatal optó por mantener su ejemplar definición de gobernabilidad, coordinación y continuidad de proyectos estratégicos. Esa postura permitió que la atención pública terminara concentrándose más en los anuncios y en la dimensión nacional de la gira que en los intentos de convertir incidentes aislados en una narrativa de crisis.

Ahí aparece uno de los elementos más importantes de la visita: la consolidación política de Sonora dentro de la agenda federal. El respaldo visible de Sheinbaum hacia Durazo no solamente tiene implicaciones administrativas; también envía señales hacia distintos actores económicos, políticos y regionales sobre la relevancia que tendrá el estado durante los próximos años.

La combinación de frontera, infraestructura energética, recursos minerales, puertos y cercanía con Estados Unidos coloca a Sonora en una posición particularmente sensible dentro de la nueva etapa geopolítica de México. Y en ese escenario, la estabilidad política local adquiere un valor estratégico que trasciende la coyuntura inmediata.

Por eso, más allá de las fotografías, discursos o protestas previsibles, la gira dejó una conclusión importante: Sonora manda una señal clara respecto de su posición en las prioridades nacionales, y el gobierno estatal logró mostrarse como un interlocutor sólido y funcional dentro de una coyuntura nacional e internacional cada vez más compleja.

Respecto de la otra agenda, la realmente importante, habrá señales y a como vaya desgranándose habremos de consignarlo. Por lo pronto algo indica que el tío poncho, con todo y férula ortopédica, tendrá mano firme en las definiciones que vienen para buscar la continuidad de su definición de gobierno.

#ByTheWay

… Lo ocurrido este fin de semana en Zacatecas exhibe algo más profundo que un choque entre manifestantes y policías. La represión volvió a colocar bajo cuestionamiento a un sistema político controlado durante años por el clan Monreal, mientras el estado permanece atrapado entre violencia, narcobloqueos y miedo cotidiano. La narrativa oficial de gobernabilidad cada vez tiene menos capacidad para ocultar el deterioro real de la entidad.

El fondo del problema no es únicamente el uso de la fuerza contra campesinos y estudiantes, sino la imposibilidad política de separar al poder estatal del dominio criminal que existe en amplias regiones de Zacatecas, que bien puede tener intereses en los negocios agrícolas que propiciaron esta salvajada. En ese estado y con esos rufianes gobernando, bien puede entenderse que ocurre algo muy similar a lo que ocurre con Rubén Rocha Moya en Sinaloa.

Ese es el principal desgaste para los Monreal. Durante años convirtieron Zacatecas en un bastión político familiar, pero el control institucional pierde fuerza cuando la sociedad vive bajo temor permanente y creciente desconfianza bajo un gobierno que normaliza la coexistencia con otro poder que evidentemente no le incomoda.

… El absurdo por el intento fallido por la modificación del calendario escolar, según esto ocurrencia de Mario Delgado, aún secretario de educación por cierto, refleja una de dos o ambas cosas: Un poder por encima de la presidenta como para generar impunemente semejante despropósito, no sólo como para haberle destituido en caliente, sino para fincarle responsabilidades administrativas.

La otra, una complicidad absurda y abusiva para llevar a cabo una ridícula y deliberadamente provocadora caja china o cortina de humo tal, que tuviera el poder para cambiar la conversación ante tanto tiroteo por la requisición de estados unidos del narco gobernador hospedado o, en casa de la chingada, o más cerquita de Sinaloa, mucho más cerquita, así que no se vaya a tropezar con él, porque tutu.

En cualquiera de los dos escenarios, la parte triste es que de pena ajena el que tengan que recurrir a sandeces como último recurso para salvar el día. Hoy movilizaron de nueva cuenta a los 32 secretarios de educación y sus asistentes con costo a los impuestos que más le vale pagar a usted para cosas como esta, que bien deberían cargársele al ingreso de uno o ambos, pero para ellos, la ley es un cuento.

A ver con que estupidez salen de nuevo a costa de desgastar innecesariamente a los secretarios en los estados que tienen que poner el lomo ante una ciudadanía que con estas tontejadas les pierde el respeto, en aras de la narrativa del absurdo permanente.

… El STEUS levantó la toma de la UNISON luego de una primera puesta en escena para darle paso al STAUS que se ha pasado las semanas en un proceso de desgaste y burla ante los intentos fallidos de negociación con las autoridades universitarias y de gobierno, en los que de manera evidentemente perversa se hacen de pleito con verdaderos despropósitos que les delatan.

Por cierto, en la gira presidencial fueron bateados por todo el jardín central por la presidenta a la que increparon en la salida de la caravana de la inauguración del hospital universitario. A ver si entendieron.

… El nombramiento de Cervando Flores al frente de la CEDH ha desatado una polémica que cuestiona un impedimento legal debido a su militancia partidista y, para colmo, en entrevista banquetera luego de su nombramiento, utilizó frases del gober que mandan una señal más de lo evidente.

La verdad, fuera de eso, celebro su nombramiento ante el estado de cosas que han roto con la institucionalidad y equilibrios precarios de antes que pasaron de la simulación al descaro en este país. Cervando es un buen hombre que ha liderado causas nobles, como la más reciente con la que, por razones de una sensibilidad muy cercana a su realidad, cambiara su puesto como delegado de gobernación para constituirse como procurador de personas con discapacidad.

Ya es ganancia que el desequilibrado acosador que pese a ello terminó su periodo en esa instancia defensora del gobierno, haya sido expulsado por una realidad que se le impuso. No puede ser peor, suscribo, aunque tampoco metería las manos a la lumbre, pero sin dudarlo, hasta donde conozco a Cervando, fue una buena decisión a como están y estaban las cosas por ahí.